Por el derecho a convivir con mis amigos fumadores en lugares públicos.
Yo nunca he fumado, mi esposa no fuma, mis padres no fuman y espero que mis hijos jamás fumen. Me cuento entre los que se sintieron aliviados por la prohibición de fumar en los aviones y soy de los que piden mesa en el área de no fumar y habitaciones de hotel para no fumadores. El humo de cigarro me molesta mucho, pero más me molesta el que se aprueben leyes que prohíban a los adultos fumar y convivir con otros adultos en un espacio público cerrado en el que no está permitida la entrada a menores de edad.
Creo que como adulto no fumador yo debería de ser libre de tomar la decisión de asistir o no a un sitio para adultos donde está permitido fumar. Creo que como ciudadano, fumador o no, yo debería tener la libertad de abrir un establecimiento para adultos en el que se permitiera fumar. Yo debería tener el derecho de decidir si el riesgo que supone convivir con mis amigos fumadores vale la pena. Yo debería tener el derecho abrir un establecimiento para mayores de edad en el que estuviera permitido fumar y correr el riesgo de perder los ingresos que los no fumadores que se nieguen a asistir generaría. Yo debería tener el derecho como trabajador a decidir si emplearme o no en un lugar en el que hay fumadores a sabiendas de los riesgos que ello supone.
Habrá quien argumente que “la necesidad” llevaría a muchos a aceptar esos trabajos a pesar de los riesgos sin una recompensa adecuada. Pero ese mismo argumento podría hacerse respecto a cualquier otro trabajo peligroso. ¿Cuál sería la compensación “adecuada” para los riesgos que corre un minero, un corredor de autos, un radiólogo o un domador de leones? Nada parecerá adecuado para quienes no estarían dispuestos a correr esos riesgos a ningún precio, pero no por ello debería impedírsele a otros asumirlos a cambio de una contraprestación que ellos encuentren adecuada.










Por otra parte, el que se permita fumar en una empresa si me parece una locura. Desgraciadamente en México la mayor parte de la gente trabaja por necesidad, así que siempre habrá alguien que le parezca adecuado trabajar por lo que le paguen a pesar de que todos fumen (lo que le importa es conseguir dinero en el corto plazo y no ve los efectos de largo plazo). Igualmente, si le sumamos la ignorancia que prevalece en el país, es probable que la persona que entra a trabajar no tenga idea de los riesgos a los que se enfrenta al estar rodeado de fumadores.
Me parece que el gobierno hace lo adecuado al poner énfasis sobre la salud pública, pues creo que es muy importante para el desarrollo de la nación. Va a parecer que me hago publicidad, pero escribí hace tiempo un post sobre este tema http://mexicoparalosmexicanos
El Nahual. (Comment this)
También está claro que la exposición prolongada al humo del cigarro que sufren los fumadores y no fumadores que trabajan en ambientes como los que señalas suponen un mayor eleva los riesgos y esto debe ser tomado en cuenta muy seriamente. Quienes trabajan en esos ambientes deben ser debidamente informados de los riesgos y deben establecerse para esos trabajadores políticas de salud laboral enfocadas a disminuir tales riesgos y una retribución que los tome en cuenta.
El hacer que un fumador asuma los riesgos de su decisión de fumar no supone un problema distinto al que supone hacer que quienes no hacen ejercicio regularmente, consumen demasiada azúcar, beben alcohol en exceso o les gusta lanzarse en paracaidas. Es un problema que la iniciativa privada enfrenta aumentando las primas función del riesgo o simplemente negándose a emitir una póliza. El problema verdadero lo tiene el sector público quien debe enfrentarlo mediante acciones de política publica.
Dudo mucho que la ley se haya aprobado pensando en los no fumadores que no están conscientes de los riesgos. Me inclino a pensar que se aprobó en la ALDF en un ánimo de demostrar lo "progres" y "políticamente correctos" que son y luego en a nivel federal para mostrar que no lo son menos. Tampoco se hizo pensando en los que abusan del cigarro, finalmente ellos podrán fumar tanto y como quieran, pero en un número limitado de espacios o a escondidas. La ley prohibe la producción, venta y consumo de muchísimas drogas y eso no ha impedido nunca que el que se lo proponga se fume un carrujo de mota o aspire una línea de coca. Lo único que ha conseguido es crear un mercado negro y hacer una actividad mucho más redituable y peligrosa al proscribirla.
Creo que prohibir el fumar en los espacios públicos de trabajo es correcto, pero no así en los espacios de trabajo privados. Creo que son muy pocos ya los que ignoran los peligros del tabaco. Quienes los ignoran deben ser protegidos de cosas muchas cosas antes que del humo del tabaco.
Yo también creo que la salud pública es una tarea importante del gobierno. Lo que no me gusta es que trate de enfrentar los problemas con leyes y prohibiciones.
Intenté habrir el vínculo a mexicoparalosmexicanos y no funcionó.
(Comment this)
Me parece que el gobierno debe de atacar los problemas integralmente, no sólo con leyes, también la educación, la prevención y los impuestos son importantes. ME parece que esta nueva ley solo es parte de la solución, no La Solución.
El Nahual (Comment this)
¿Será casual que la embestida legislativa contra el hábito de fumar coincida con la introducción en el mercado de un medicamento que promete inhibir eficazmente el placer que experimentan los fumadores?
En mayo de 2006 Pfizer anunció que la Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos aprobó el uso de la droga vareniclina “para ayudar a los fumadores a superar el tabaquismo”. Independientemente de la eficacia relativa de la droga, frente a otros auxiliares para erradicar ese hábito, está claro que si el adicto no decide que debe dejar de fumar la droga no tendrá el éxito deseado.
Así, el éxito comercial de la vareniclina requiere de una inteligente estrategia de mercado que propicie – como dice la propia publicidad del laboratorio- que el fumador sienta que “una parte” de él “ya decidió dejar de fumar” y recurra a la vareniclina para que esa decisión incipiente, y volátil, se haga duradera. Que fumar se vuelva un estigma social es el mejor escenario comercial para la nueva droga.
En México – como en muchos otros países- se ha verificado un inusitado interés de los legisladores por alejar a los ciudadanos de los peligros del tabaquismo, esgrimiendo el argumento, plausible, de que el humo de los fumadores también daña a los no fumadores.
Las acciones legislativas van encaminadas a prohibir el acto de fumar en cada vez más espacios, utilizando un lema paradójico toda vez que estamos hablando de prohibiciones: Generar espacios “libres” de humo de tabaco.
Sería candoroso pensar que la embestida legislativa obedece a un súbito episodio de filantropía que experimentaron los legisladores.
Por cierto, se trata de una estrategia de mercadotencia realmente admirable por su eficacia (aunque mejor omitimos hablar de su ética y transparencia) que esa farmaceútica está aplicando en todo el mundo, por ejemplo, basta ver estas noticias: http://www.accesomedia.com/display_release.html?id=36578, http://pharmamex.blogspot.com/2007/12/pfizer-edificio-libre-de-humo-de-tabaco.html...y muchas más que podrás encontrar en Google tecleando "Pfizer, tabaquismo, Champix (nombre comercial en México), Vareniclina (nombre científico de la droga)...y demás. Por cierto, la droga mágica de este laboratorio no está exenta de riesgos como se puede leer aquí: http://mx.news.yahoo.com/s/18012008/2/n-health-aumentan-advertencias-f-rmaco-tabaquismo-pfizer.html...Hay que reconocer que fumar causa serios daños a la salud tanto de los fumadores como de los no fumadores que conviven todo el día con fumadores consuetudinarios, y hay que agradecer que la investigación farmacológica descubra remedios que mejoren la salud y la esperanza de vida de los seres humanos, lo que ya no me queda tan claro es que la estrategia de terror o estigmatización del hábito de fumar (los fumadores somos los nuevos leprosos) y el cabildeo con legisladores no siempre impolutos sean los métodos de mercadotecnia más recomendables.
Saludos.
Un fumador suspicaz.
(Comment this)