Compras Navideñas
Me permito traducir para ustedes una carta que envió Donald J. Boudreaux al periódico USA Today:
Más predecible aún que la aparición de los Santas en los centros comerciales después del día de acción de gracias es la incapacidad de los sabelotodos de escribir en esta época del año la palabra "comercialismo" sin acompañarla de la palabra "burdo" tal y como se puede encontrar hoy en sus páginas en "El Verdadero Significado de la Navidad" de Tom Krattenmaker.
Reto dicha noción. El comercio es pacífico. Involucra a vendedores trabajando duro y corriendo riesgos para llevar al mercado los productos y los servicios que los consumidores quieren comprar. Nadie es forzado por nadie a hacer nada; todo es voluntario.
Lo que es realmente burdo es la política,ese penoso espectáculo de megalómanos buscando el poder que cuando no están pronunciando clichés, están prometiendo ayuda al grupo A a costa de vaciarle los bolsillos al grupo B.
Mientras que el comercio es honesto, la política es fraudulenta. Mientras que el comercio es pacífico, la política inevitablemente enfrenta a los ciudadanos. Son conductas mucho más iluminadas y éticas las que se muestran en un día cualquiera en un centro comercial que las que el más intrépido observador podrá encontrar a lo largo de un siglo en la avenida Pennsylvania*.
Sinceramente,
Donald J. Boudreaux
Estoy de acuerdo con Donald. Siceramente me aburren quienes en estas fechas quieren darnos sermones sobre lo que a su juicio debería ser la Navidad y de quienes acusan a los comerciantes de haberle "robado" a las fiestas decembirnas de su "verdadero significado". Hasta la fecha no he visto mercenarios contratados por los comerciantes de este país impidiendo a la gente la entrada a los templos o comandos entrando a las casas para forzar a los ciudadanos a ver la televisión en tiempo que podrían dedicar a la oración y tampoco he visto a nadie llevado a punta de pistola a un centro comercial.
Creo que a mucha gente le provoca alegría hacer compras en estas fechas y felicidad hacer regalos a sus amigos y amistades. Los comerciantes simplemente atienden los deseos de esas personas. Hay una palabra para describir a quienes obtienen dicha de un modo distinto al que ellos aprueban: amargados.* En esta avenida de Washington se encuentra el Capitolio y la Casa Blanca, centros del poder político en los Estados Unidos.










Gracias por el comentario. Felices fiestas (y compras si las hubiera). (Comment this)
Saludos,
Ricardo Medina M. Ideas al vuelo (Comment this)