19/12/2007

Compras Navideñas

Me permito traducir para ustedes una carta que envió Donald J. Boudreaux al periódico USA Today:

Más predecible aún que la aparición de los Santas en los centros comerciales después del día de acción de gracias es la incapacidad de los sabelotodos de escribir en esta época del año la palabra "comercialismo" sin acompañarla de la palabra "burdo" tal y como se puede encontrar hoy en sus páginas en "El Verdadero Significado de la Navidad" de Tom Krattenmaker.

Reto dicha noción. El comercio es pacífico. Involucra a vendedores trabajando duro y corriendo riesgos para llevar al mercado los productos y los servicios que los consumidores quieren comprar. Nadie es forzado por nadie a hacer nada; todo es voluntario.

Lo que es realmente burdo es la política,ese penoso espectáculo de megalómanos buscando el poder que cuando no están pronunciando clichés, están prometiendo ayuda al grupo A a costa de vaciarle los bolsillos al grupo B.

Mientras que el comercio es honesto, la política es fraudulenta. Mientras que el comercio es pacífico, la política inevitablemente enfrenta a los ciudadanos. Son conductas mucho más iluminadas y éticas las que se muestran en un día cualquiera en un centro comercial que las que el más intrépido observador podrá encontrar a lo largo de un siglo en la avenida Pennsylvania*.

Sinceramente,
Donald J. Boudreaux

Estoy de acuerdo con Donald. Siceramente me aburren quienes en estas fechas quieren darnos sermones sobre lo que a su juicio debería ser la Navidad y de quienes acusan a los comerciantes de haberle "robado" a las fiestas decembirnas de su "verdadero significado". Hasta la fecha no he visto mercenarios contratados por los comerciantes de este país impidiendo a la gente la entrada a los templos o comandos entrando a las casas para forzar a los ciudadanos a ver la televisión en tiempo que podrían dedicar a la oración y tampoco he visto a nadie llevado a punta de pistola a un centro comercial.

Creo que a mucha gente le provoca alegría hacer compras en estas fechas y felicidad hacer regalos a sus amigos y amistades. Los comerciantes simplemente atienden los deseos de esas personas. Hay una palabra para describir a quienes obtienen dicha de un modo distinto al que ellos aprueban: amargados.

* En esta avenida de Washington se encuentra el Capitolio y la Casa Blanca, centros del poder político en los Estados Unidos.

Posted by Ramón Mier at 10:49:55 | Permanent Link | Comments (3) |
Comentarios
1 - Yo también estoy de acuerdo. La verdad ir de compras no es algo que me guste para nada (en cualquier parte del año), pero el comercio es pacífico y es entendible que los comerciantes traten de vender (es su trabajo). Nadie está obligando a los consumidores a comprar, es SU decisión. (Comment this)

Escrito por: Mariana at 2007/12/20 - 12:49:41
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2 - Hola Mariana!

Gracias por el comentario. Felices fiestas (y compras si las hubiera). (Comment this)

Escrito por: Ramón Mier at 2007/12/21 - 19:33:34
3 - Confieso que por estas fechas durante años solía escribir un artículo con variaciones cada año, pero siempre indicando que Navidad era una fiesta amnésica porque, en medio del barullo, se nos olvidaba qué estábamos celebrando. Ya no escribo eso porque: 1. La edad y la experiencia, gracias a Dios, me han quitado el tonito de predicador laico, 2. Porque resulta bastante arrogante juzgar lo que pasa por la cabeza y en el interior de los demás por alguna observación apresurada y superficial...Hecha esta confesión de mi pasado ñoño, debo decir que estoy cien por ciento de acuerdo con el comentario de Bordeaux y con el de Ramón: ¿Cuál es el trauma de estos amargados con el comercio?, ¿acaso detestan "sentirse obligados" por la Navidad a regalar algo y no tienen los pantaloncitos de no hacerlo y se desquitan lanzando condenas al comercio y a la pacífica e inteligente actividad de comprar y vender?...Me encantó la imagen de algunos comisarios de la felicidad llevando a punta de pistola a la gente a los centros comerciales y me parece que por ahí va la clave del asunto: A estos amargados no les molesta tanto el comercio, sino la libertad que implica el comercio por parte de vendedores y de compradores. Ellos desearían controlar todo: Qué debes regalar, a quién, qué cosas, cuándo, de qué precio...La Navidad, para estos comisarios de la felicidad de los demás, debería ser obligatoria, igualita para todos, uniforme...¡Qué pesados!

Saludos,

Ricardo Medina M. Ideas al vuelo (Comment this)

Escrito por: Anónimo at 2007/12/21 - 21:12:35
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