Yo no donaba al Teletón…   aunque estaba de acuerdo con el fin, no me gustaba el medio.  Me gustaba el fondo, pero no la forma.   Pero comencé a donar cuando comenzaron los esfuerzos para boicotearlo.  Si necesitaba una razón para donar la encontre: enfrentar con mis donativos la mezquindad de quienes no les importa difundir patrañas para destruir lo que no pueden crear.

Me apena mucho escuchar a personas a las que estimo repetir como loritos lo que afirman los enemigos del Teletón sin cuestionar si lo que dicen es verdad.  Es triste ver cómo su antipatía hacia alguna empresa, persona o grupo les permite aceptar como verdades lo que en realidad son disparates.

Desde mi punto de vista, lo que  mueve a quienes realizan campaña contra el Teletón es  la envida, la ignorancia culposa y el odio a libertad individual.   Es propio del envidioso sentir tristeza o pesar del bien ajeno y actuar en su contra.  Aceptar argumentos sin pruebas y sin sentido es propio del ignorante y la ignorancia es culposa cuando teniendo los medios para subsanarla no se hace.  A quien les molesta que sea la iniciativa privada y no el gobierno quien les de la atención a los niños en los centros de rehabilitación construidos por la Fundación Teletón lo que le molesta en el fondo es que se pruebe que los individuos libres pueden organizarse para emprender proyectos de beneficio social y hacerlo mejor de lo que podría hacerlo cualquier gobierno.  Cada CRIT es una muestra de lo que no hace falta arrebatarle con la amenaza del uso de la fuerza el dinero a las personas (eso son los impuestos) para hacer cosas por el bien común.

Así que el Teletón contará de nuevo con mi donativo y con este espacio para difundir su mensaje para desmentir la mas reciente campaña en su contra.