Apenas comenzaba a descansar del intenso bombardeo publicitario de los partidos políticos previo a la pasada elección cuando… ¡madres! desde la presidencia comenzaste con el tuyo.
¿Qué te daba envidia la forma en que los partidos políticos podían decir cuanta estupidez se les ocurría en la radio y la TV? ¿Acaso querías sentir la misma simpatía que los partidos despertaron entre la ciudadanía con sus anuncios? ¡Estoy siendo irónico Felipe! ¡Concéntrate!
¿Quién fue el genio (nuevamente estoy siendo irónico) que te convenció que con tus “espots” ibas a ganar simpatías? ¿Acaso el mismo genio que convenció a Peña Nieto de lanzar la suya?
Y por si no fuera suficiente obligarme a cambiar una y otra vez de estación de radio o televisión para evitar tus anuncios, lanzaste una campaña de llamadas telefónicas vergonzosa. Si grabaran lo que la gente dice al levantar el auricular para luego escuchar la grabación que nos pretende contar los logros de tu gobierno lo único que esucharías serían mentadas de madre, entre ellas la mía.
¿Acaso sabes de alguien al que le guste recibir ese tipo de llamadas? ¡Por el amor del monstruo volador de espagueti! Si sigues así, lograrás lo que parecía imposible…. ¡que extrañemos a Vicente Fox! Por lo menos él nunca ordenó que me llamaran a la hora de la comida.
Supongo que nadie. Pero ya está por terminar agosto y Al Gore me sigue debiendo los huracanes y tormentas tropicales más poderosos y frecuentes que se sucederían como consecuencia del calentamiento global y de los que nos advertía tras la devastación causada por el huracán Katrina en el 2005.
Y a propósito de deudas, Paul Krugman dice ahora que su amigo Obama está en la presidencia de los Estados Unidos que el déficit de ese país no debería asustar a nadie, pues es apenas el 11% del PIB. Eso sí, en el 2005 advertía que los recortes de impuestos que realizó Bush llevarían al déficilt al 2.5% del PIB lo cual sería un grave problema.
Yasser Arafat estaría orgulloso de sus compañeritos.

Uploaded on December 13, 2008 by campskunk
Hace poco cumplí 38 años. En algun punto cercano a la mitad de mi vida si es que tengo suerte o ya entrado en la segunda mitad si no.
Si no tuviera dos hijos a quienes quiero ayudar a crecer hasta verlos convertirse en adultos creo que podría despedirme de este mundo sin quejas ni remordimientos. Hasta ahora he llevado una vida muy feliz, podría decir que hasta privilegiada.
He hecho, visto y disfrutado de cosas con las que muchos solo pueden soñar. La vida me ha llevado a lugares que jamás pensé que llegaría a conocer. He sido muy afortunado, no me cabe la menor duda.
Pero al mismo tiempo no puedo dejar de darme cuenta que una vez que se alcanza la cima el resto del camino inevitablemente es cuesta abajo. Difícilmente estaré mas sano, o seré mas fuerte de lo que soy ahora. Tampoco creo que llegue a ser mucho más sabio o más rico.
Hacia adelante tendré que enfrentar pérdidas, algunas repentinas y otras tortuosamente lentas. Perdidas que serán dolorosas y tras las que solamente me quedará el consuelo de saber lo que tuve y pude disfrutar en su momento.
Sin duda habrá mas alegrías en el futuro, pero habrá que aceptar que no serán tantas y que cada vez serán más las penas. Habrá que aprender a vivir con ello.
cenizas en el aire