¿No está mal si lo hace el gobierno?
Posted on January 29th, 2009 in Uncategorized |
Si el director de una empresa privada en problemas utlizara un jet privado para transportarse, no faltaría quien denunciara ese hecho como un abuso en contra de los accionistas, pero el que el presidente de un país, por pobre que fuera, disponga de un “avión presidencial” parece de lo más natural.
Casi nadie vería con buenos ojos que un individuo imprimiera billetes falsos, sin embargo a casi nadie parece importarle que el gobierno imprima dinero sin ningún tipo de respaldo. Exigiríamos la cárcel para quien nos entregara un billete falso entre diez, pero no para quienes desde el gobierno nos robaran el 10% de todo lo que ganamos a través de la inflación.
Si un financiero utliza un esquema de “pirámide” que genera grandes rentas para los primeros participantes a costa de los nuevos y que funcionará hasta que el número de nuevos integrantes deje de crecer nos parece perverso. Pero parece no preocuparnos que la seguridad social de una nación completa esté basado exactamente en ese mismo tipo de esquemas que no podrán brindarle a quienes hoy realizan aportaciones la atención médica o pensión que requerirán en el futuro.
Si alguien utlizara nuestra tarjeta de crédito para comprar cosas que no queremos y no necesitamos sin nuestro consentimiento querríamos verlo tras las rejas, pero tal parece que estamos dispuestos a aceptar que nuestros gobernantes contraigan deudas que tarde o temprano terminaremos pagando nosotros.
Llamaríamos extorsionador a quien amenazara con privarnos de nuestra libertad si no le entregáramos el dinero que nos exigiera, pero cuando es el gobierno quien lo hace lo llamamos pago de impuestos.
¿Cuántas otras cosas que hace el gobierno estarían mal si las hiciera un ciudadano cualquiera?

12 Responses
“¿Cuántas otras cosas que hace el gobierno estarían mal si las hiciera un ciudadano cualquiera?”
Si yo como ciudadano privado te obliga a realizar el trabajo para mí en contra de tu voluntad, se llama la servidumbre involuntaria o esclavitud. Pero cuando la constitución y el gobierno exigen a los jóvenes para entrar en una lotería para el servicio militar en contra de su voluntad, se llama una obligación suprema y noble para la pátria.
Cada vez mas ustedes los neoliberales, amantes del libremercado por sobre todas las cosas, se están quedando sin argumentos, el destino los ha alcanzado, las predicciones de los globalizadores alternativos se están cumpliendo cada día y los que antes defendían a capa y espada el neoliberalismo ahora lo crítican (Salinas for example). Cada vez mas sus argumentos son menos, son débiles, tímidos y todo ante las consecuencias sociales y económicas personales que la crisis provocada por su avaricia ha propiciado… Se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos, se los dijimos… Pero claro el culpable de todo es amloco, si ese con quien Obama comparte fuertemente su política actual de austeridad, si ese a quien su mafia despojo de un legítimo triunfo, ese que advirtió de lo esta debacle en marcha, que lo advirtió desde hace años.
Estimado anónimo.
Los liberales no nos estamos quedando sin argumentos, nos sobran, siguen tan firmes como siempre.
No nos hace falta repetir varias veces frases cortas (“se los dijimos” o “es un honor estar con Obrador”) en un afán de dar solidez a argumentos que carecen de ella.
Los liberales estamos convencidos de que el orgien de la actual crisis no tiene su origen en la libertad de producir y comerciar, de ahorrar, invertir, e innovar, no tiene su origen en las libertades que defendemos, sino en los desequilibrios causadas por la intervención gubernamental.
Los liberales estamos en contra del plan de Obama y el plan de Calderón, que buscan a través del gasto público reactivar la economía, pues sabemos y entendemos que un puñado de burócratas no gastarán el dinero mejor de lo que lo harían los individuos, porque sabemos que todo el dinero que gaste el gobierno tendrá que salir de los ciudadanos y porque sabemos que solamente eliminando los obstáculos para el ahorro, la inversión, la producción y la innovación se generará prosperidad y que el dispendio nos traerá miseria.
Claro quedan algunos necios como tu empecinados en su viejo y obsoleto sistema económico,¿¿¿ has estado dormido o en una isla desierta durante los últimos meses????, por que te informo que la mayoría de los neoliberales empedernidos a nivel mundial están cambiando seriamente sus discursos, la mayoría han reconocido al neoliberalismo rampante como la causa de esta gran crisis. La verdad solo si te haces pendejo no puedes ver, que fue la ambición desmedida la que llevó a la quiebra financiera mundial, la ambición desmedida por contratar deudas incluso de quienes no podían pagarlas (hipotecarias de USA) claro el contrato de deuda es el mayor negocio del mundo, el prestamismo siempre será el negocio mas lucrativo de todos, cobrar y cobrar muyyy bien por el prestar (incluso prestando dinero inexistente). Pero además generar documentos de valor e inflarlos a mas no poder. Sabes que ya dejen de ser hipócritas ¿cual libre mercado? ¿cual libre competencia? No los hay, en la practica no existen, en la práctica solo existen trafico de influencias, eliminar al competidor o posible competidor mediante influencias, perpetuandose monopolios, oligopolios, núcleos de poder a travéz de sus empleados en el gobierno. La real competencia, esa que depende de promoverse a travez de mejores servicios a travez de la generación de mejor tecnología es la que mas escasea a nivel mundial, pero que aquí en méjico de plano no existe. DEJEN DE SER HIPóCRITAS!!!
Pa que te enteres:
BAJO LA LUPA
Alfredi Jalife R. (La Jornada)
Los cadáveres de Davos y los marineros del Titanic mexicano
El rotativo británico The Independent (28/1/09) resaltó que Bob Diamond, presidente del atribulado banco Barclays Capital, “uno de los banqueros con los mayores ingresos del mundo, canceló su asistencia” a Davos, que señalamos desde hace tiempo como la nueva necrópolis de la arqueología financiera global.
John Gapper, reportero de The Financial Times (20/1/09), rotativo propagandístico de la globalización neoliberal, no tiene más remedio que describir la “desolación cupular” en Davos, donde los asistentes exhiben un “rostro lastimoso, sombrío y desesperado” (nota: con la excepción de los marineros del Titanic mexicano: Calderón, Zedilo, Gurría y sus amanuenses, quienes andan felices de turistas en la necrópolis de Davos).
De Defensa (“Davos a la deriva”, 20/1/09), centro de pensamiento europeo estratégico, se mofa de los asistentes: “los ricos y los poderosos, los ejecutivos, los mercaderes, los maestros del universo, los reyes del mundo” totalmente “humillados”.
Quienes debieron haber asistido antes que nadie, Obama y Larry Summers (jefe de asesores económicos del recién entronizado presidente, y quien canceló de último minuto ante el segundo oleaje bancario del tsunami financiero que se avecina), tuvieron por lo menos la decencia (y vergüenza: una virtud que sepultaron los neoliberales) de no haberse expuesto, quizá por temor a ser enjuiciados públicamente por errores de sus antecesores. Con todo el respeto a los marineros del Titanic mexicano (Calderón, Zedillo, Gurría y sus amanuenses turísticos), pero nadie los toma en serio ni los registra, como nadie ignora que son insignificantes instrumentos del modelo neoliberal anglosajón y que reciben instrucciones, para no decir órdenes, de Washington.
Hay que reconocer que la prensa británica manifiesta una notable autocrítica, inexistente al otro lado del Atlántico. Julian Glover (The Guardian, 20/1/09) expresa crudamente las exequias de Davos: “fue la fiesta del fin (sic) del Universo. Como una bomba de neutrones destruye las vidas dejando intactas las estructuras, así Davos sigue, mientras la cultura que lo sostiene ha muerto (…) El ambiente está tan quebrado como el de sus bancos”. Agrega que “no existe un sentido real de culpa colectiva, o una seria consideración de qué hacer, más que rehacer el mundo que acaba de ser perdido”. Pues sí: bastaba ver sonrientes a los marineros del Titanic mexicano en medio de las nieves suizas para percatarse de su carencia de culpa (nota: no olvidar que Zedillo, desde el Ejecutivo, y Calderón, desde el Legislativo, aprobaron el Fobaproa/IPAB: el aperitivo local del tsunami financiero global).
Más grave aún: Glover concluye que en Davos “nadie admite que quizá no existe solución, sino declinación”. Hasta donde nos quedamos, en siquiatría la ausencia de culpa y la negación de la realidad se equiparan a una sicosis profunda. Siempre adujimos que el neoliberalismo global es una sicosis teológica.
El epitafio de la necrópolis de Davos este año, adonde asistieron los cadáveres vivientes del neoliberalismo global, fue “transformar (sic) el mundo de la post-crisis”. Si en algún lugar del planeta se configurará el “nuevo orden mundial” justamente no será en la necrópolis de Davos, ahora despreciada hasta por Estados Unidos, el creador irresponsable del tsunami financiero global.
Después de más de tres décadas de reuniones exuberantes del Foro Económico Mundial en Davos, un innegable éxito mercadotécnico pero vacío de concreciones, ¿cuál fue su utilidad tangible para el género humano?
El género humano se acordará de la hoy necrópolis de Davos como el Sodoma y Gomorra de la lascivia financiera y la disolución cerebral a la que más vale no voltear a ver hacia atrás para no quedar petrificados como estatuas de sal.
El problema de la “post-crisis del mundo” a la que alude el epitafio de la necrópolis de Davos es que nadie sabe cuándo advendrá, porque la “crisis” apenas asienta sus reales y no se sabe cuánto durará, mientras los bancos anglosajones no expongan a la luz pública su “nivel 3” incobrable de deuda, adonde arrojaron, mediante trucos contables ya muy vistos, la inmundicia de sus apuestas cibernéticas de “derivados financieros” con los que, a nuestro humilde entender, pretendieron adueñarse masivamente de los ajenos recursos energéticos del planeta. ¿Se les cayó su estratagema financiero-energética de capturar el oro negro de Irak debido a la inesperada derrota de los ejércitos anglosajones?
Para De Defensa, Davos es la “referencia del sistema imperante”, es decir, de la globalización neoliberal: “Davos 2009 proclamó oficialmente que su sistema se encuentra efectivamente en vías del colapso, que su religión está destruida, que su dios no realiza más reparaciones porque el garaje está abandonado”. Se pregunta en forma sarcástica: “¿quién acudirá a Davos el año entrante?” Desde luego que los marineros del Titanic neoliberal mexicano no cesarán de acudir felices aunque se cancele la reunión. Si no, ¿qué otra cosa van a hacer y cómo justificarán su disfuncional existencia?
Frente al cataclismo que legaron los neoliberales globales, los humanos conscientes del planeta, es decir, con la integridad de sus funciones cerebrales superiores, sopesan escenarios que contemplan “una guía de supervivencia”, como Tanya Gold, en The Guardian (“La vida después del Apocalipsis”, 29/1/09). El fin de la desregulada globalización financiera no tendrá un epílogo feliz, por lo que hay que prepararse a todas las eventualidades y a las contingencias humanitarias.
Hasta Dominique Strauss-Kahn, director gerente del FMI, adopta la tesis de LEAP/EUROPE 2020, que hemos divulgado religiosamente: “sin una restructuración del sistema bancario, todo el dinero colocado en los estímulos monetario y fiscal irá a dar a un agujero negro” (The Independent, 29/1/09). A juicio del FMI, de nada servirán los recortes de impuestos ni el gasto público ni los estímulos a los empréstitos en todo el mundo, que serán inservibles si el sistema financiero no es reconfigurado.
Los marineros del Titanic mexicano no solamente fueron a hacer el ridículo a la necrópolis de Davos, sino que, peor aún, también asomaron en el Congreso (conformado en su mayoría por neoliberales desfasados) a debatir el hilarante cuan delirante tema “¿Qué hacer (¡súper sic!) para crecer (sic)?”, con la asistencia de cartuchos quemados foráneos y domésticos, y donde dirigen los insípidos y aburridos encuentros los fracasados neoliberales salinistas.
No entienden que no se trata de una vulgar crisis “a la Zedillo” o “a la Calderón”, sino del fin de un paradigma. El único político mexicano que lo ha entendido y lo ha externado públicamente es AMLO, al unísono de la aplastante mayoría de talentosos mandatarios sudamericanos.
“Hoy, México es un ejemplo clásico de lo que el Premio Nobel de Economía Joseph E. Stiflitz llama ‘una mala encarnación del capitalismo’: el capitalismo de cuates; el capitalismo de cómplices; el que no se basa en la competencia o en la innovación, sino en la obstaculización”
Ahí t la dejo, mi querido hipocritón dizque capitalista…
El señor anónimo debería estudiar un poco de economía monetaria para entender que ha sido gracias a manipulaciones de tasas de interés (intervención estatal) por lo que se desató la crisis. ¿codicia? la codicia sólo son incentivos. si me incentivan a tener miles y miles de millones en líquido, tengo que buscar dónde colocarlos de alguna manera. Esto no es codicia, es simple y sencilla economía.
Debería el señor anónimo leer a premios Nobel como Gary S. Becker o la revista ‘The Economist’ para entender que la causa de la crisis tiene que ver con manipulaciones descaradas de las tasas de interés durante 2000-2001 urdidas por el propio Greenspan (a quien Ayn Rand le escupiría en la cara si viviera) con la finalidad de estimular a la economía.
Estas crisis seguirán existiendo siempre que el gobierno se arrogue el monopolio de la emisión de moneda y además, estúpidamente la tenga apoyada en aire y no en oro.
Creo que teóricamente quien ha salido triunfante de esta crisis, aunque sea teóricamente y no para una opinión pública mayoritariamente ignorante de economía, ha sido la escuela austríaca de economía.
Saludos Ramón. Es un aliciente leerte a ti, y a Ricardo Medina, y a Roberto Salinas y a Don Boudreaux y demás. Es muy necesario en estos tiempos.
Joaquín Garza
Estos tiempos que imbéciles economistas del club chicaguenlaboys ocasionaron, podrán decir mil cosas de la conducción del gobierno, pero no se puede ocultar lo evidente lo que todo el mundo sabe, las tasas de interés las manejan los bancos a su libre conveniencia ellos son los que imponen la agenda a los gobierno y mas aquí en méjico, se comportan a pesar de ser anticonstitucional como verdaderos usureros. Y luego se salen por la tangente con mil pendejadas y términos para decir que la culpa es del gobierno si ellos manejan a los gobiernos.
Pero… son tiempos de cambio, esperamos que ahora paguen, no por producir, que bueno fuera que solo esa fuera su función y cometido sino por robar, encarecer, distorsionar. Para ustedes el fin justifica los medios, pero ya estuvo bueno que se sacrifique a la mayoría por mantener a un grupejo de gañanes, espero con toda sinceridad se les fusile en el cerro de las campanas. La justicia puede llegar de mil maneras.
Anónimo,
Estoy totalmente de acuerdo con lo la cita de Joseph E. Stiflitz.
Lo que no puedo aceptar es que me llames hipócrita. Nada de lo que he escrito en este espacio es contrario a lo que realmente siento o pienso.
Tampoco puedo aceptar que me llames “dizque capitalista”. Soy un capitalista en dos sentidos: Por un lado promuevo y defiendo el capitalismo, entendido como el sistema social en el que se reconocen los derechos individuales, incluyendo los de propiedad, en el que el gobierno tiene como única función proteger dichos derechos. Y por otro lado soy capitalista porque he aportado mi capital a mas de una empresa.
Joaquin, gracias por tus gentiles comentarios, me animan a seguir escribiendo.
Anónimo, gracias por tus comentarios, hacen evidente la necesidad de que siga escribiendo.
There is no such thing as failing at blogging.
Habria que hacer un referendum para que el gobierno le haga caso al pueblo.
Fantastic, Great Improvement, Keeping Working Hard, Wow.