La falacia de la bola de nieve y el rescate de los fabricantes de autos.
Posted on December 16th, 2008 in Uncategorized | 2 Comments »
Los tres grandes fabricantes de automóviles de los Estados Unidos están pidiendo a dinero público. Para conseguirlos, han recurrido a un tipo de falacia que algunos llaman de “bola de nieve” o “pendiente resbaladiza” que consiste en afirmar que si un determinado evento ocurriese, otros eventos dañinos ocurrirían después inevitablemente, por lo que se hace necesario evitar el primero.
Según GM, Chrysler y Ford, si no se les otorga el dinero que piden se verían forzados a entrar en el proceso de bancarrota, que obliga primero a una reorganicación y renegociación con sus acreedores, empleados y proveedores (chapter 11) y que en caso de resultar infructíferas terminarían en un proceso de liquidacón (chapter 7).
De acuerdo a las empresas, el solo hecho de llegar anunciar el inicio del proceso de bancarrota, inevitablemente les haría perder ventas, pues la gente no querría comprar sus autos por temor a que eventualmente desaparecieran y ello terminaría por enviarlos al proceso de liquidación. Una vez llegando a ese proceso, según las armadoras, se perderían empleos, conocimientos, infraestructura, la red comercial y de proveeduría. La consecuencia final de no entregarles los fondos sería segun ellos un enorme daño al sector industrial de ese país tan grande y costoso que afectaría a la economía en su conjunto y las expectativas de desarrollo futuro.
Las cosas difícilmente se darían del modo en que la presentan las armadoras. Lo más probable es que durante el proceso de reorganizaicón y renegociación llegaran a aucerdos que les volvieran a dar viabilidad financiera pues existe un mercado grande para sus productos y una amplia base de consumidores actuales. Quizás el sindicato perdería privilegios, los accionistas perderían dinero, los comercializadores sufrirían y los consumidores padecerían molestias, pero al final la industria automotriz estadounidense seguiría existiendo y bajo condiciones más apropiadas para crecer en el futuro. A pesar de lo que nos quisieran hacer creer sus directivos o su sindicato, no volverán los carros tirados por mulas en el futuro próximo, aunque quiebren las “tres grandes”.
Si se destinan recursos para rescatar a esas empresas, se estará impidiendo que esos mismos recursos lleguen a empresas que pueden utilizarlos más eficientemente. Se estarían utilizando los recursos del público para beneficiar a empresas a las que los consumidores no han decidido favorecer con sus compras.
