Desigualdad, un poco de matemáticas.
Posted on November 3rd, 2008 in Uncategorized | 2 Comments »
En Café Hayek, Don Boudreaux da a conocer un mensaje que recibió del matemático Pietro Poggi-Corradini en el que ofrece un ejemplo sobre lo engañoso que puede resultar la información en torno a la igualdad:
Los estudios en torno a la desigualdad normalmente dan seguimiento a porcentajes. Demos un vistazo al siguiente ejemplo:
Una sociedad que comienza con 10 individuos, 9 de los cuales ganan 1 dólar y 1 de los cuales gana 10 dólares. Los científicos sociales decidirán darle seguimiento al 20 por ciento superior. Así que el 20% superior tendrá un ingreso promedio de 5.5 dólares, mientras que el 80% inferior tendrá un ingreso promedio de 1 dólar.
Supongamos que al paso de 1 año hay 8 personas ganando 1 dólar y 2 personas ganando 10 dólares. Ahora el 20% superior tendrá un ingreso promedio de 10 dólares. Al dividir 4.5 entre 5.5 se obtiene un incremento del 82% en el ingreso del quintil superior mientras que el resto ha tenido un incremento del 0% en su ingreso. Uno podría concluir que la “desigualdad ha aumentado”. Pero si se te diera a ti la oportunidad de vivir en una sociedad como la primera donde 9 personas gana 1 dólar y un solo rico gana 10 dólares, o vivir en la segunda sociedad donde menos gente gana un dólar pero más personas ganan 10, ¿cuál preferirías? Un simple cálculo de probabilidad me dice que la segunda sociedad será más atractiva para la mayoría de las personas.
Yo tengo la impresión de que muchas personas prestan demasiada atención a la desigualdad y que por lo mismo desatienden un problema mucho más serio, que es el de la pobreza. Parece afectarles más el hecho de que haya ricos cuando hay pobres que el hecho de que haya pobres por si mismo, quizás porque crean que la pobreza de uno tiene su origen en la riqueza del otro.
Este tipo de personas no logran darse cuenta de que el estado natural de la humanidad es la pobreza y que la riqueza debe ser creada por el ser humano. No les cabe en la cabeza que el generar riqueza no empobrece a nadie. El caricaturista Paco Calderón lo expresó con gran tino al comparar la creación de riqueza con la higiene y decir que “a nadie le salen caries porque yo me lave los dientes”.
A lo largo de mi vida he visto como México se ha vuelto un país más desigual, pero menos pobre. El pueblo donde nació mi padre, por ejemplo, era un pueblo donde mucha gente llegó a padecer hambre y desnutrición, donde lo que más abundaban eran las carencias. Ese pueblo era bastante menos desigual entonces que ahora cuando pueden verse circular a personas en camionetas de lujo y a otras caminar descalzas. Ahora el problema es la obesidad, no el hambre y la gente descalza es la excepción y no la regla. Más desigualdad, pero bastante menos pobreza.
