Carlos Mota: Los Bancos en México son unos aprovechados.
Posted on October 11th, 2008 in Uncategorized | 4 Comments »

El dólar llegó a 14 pesos, originally uploaded by laprimeradepuebla.com.
Se esperaría que Carlos Mota, que se presenta a sí mismo, humildemente, como “El periodista de negocios más globalizado en el mundo.” y conduce un noticiero llamado “Imagen empresarial” y publica a diario una columna con el rimbombante título “Cubículo Estratégico” tuviera un mejor entendimiento de cómo se fijan los precios.
Lo que publicó ayer con motivo de la diferencia que llegó a existir entre los precios a la compra y los precios a la venta de los dólares en los bancos me parece indigno de alguien que se supone sabe de negocios.
En su opinión esta semana “los bancos olvidaron la ética y decidieron ampliar el spread entra la compra y venta del dólar a cifras que llegaron hasta ¡un peso con veinte centavos!” dejando atrás la “costumbre” de mantener un diferencial de alrededor de 25 centavos entre los precios de compra y venta de la divisa que a él le parecían “razonables y sensatos”.
El señor Mota parece incapaz de reconocer que el diferencial de 25 centavos no era el producto de la “costumbre” si no de la relativa estabilidad que existía en el mercado de divisas. Aunque en su texto da cuenta de la volatilidad que padecieron los mercados esta semana, no ve en dicha volatilidad la explicación al fenómeno, sino en una repentina pérdida de moralidad de los bancos, en su pereza y su avaricia (por alguna razón que no entiende omite mencionar a las casas de cambo que actuaron de forma idéntica).
Al parecer la ley de la oferta y la demanda no tienen cabida en la mente de este “periodista especializado en negocios y finanzas”. Porque si lo hubiera entendería que si los bancos (y casas de cambio) mantienen significativamente menor el precio de compra al precio de venta de los dólares es por la sencilla razón de que el público ha estado significativamente más interesado en comprarlos que ellos estos últimos días.
Lo razonable y sensato para un banco, en un entorno como el que vivimos esta semana era evitar comprar dólares a precios altos. Lo último que quisiera hacer un banco (o cualquier persona) es comprar en un dólar en 14 por la mañana si está convencido que va a valer 12 por la tarde. Como individuos basta con que no salgamos a comprar dólares ese día para no hacerse de dólares demasiado caros, los que tienen que hacer los bancos es establecer un precio de compra bajo para desalentar a los oferentes.
El señor Mota acusa de perezosos a los bancos por establecer un precio bajo por la mañana y no irlo ajustando al alza “en tiempo real” conforme fluctúa el mercado. La pereza nada tiene que ver en el asunto. Si el banco no tiene interés en comprar dólares a lo largo del día tampoco tendrá interés en elevar el precio a lo largo de la jornada pero ese no fue el caso esta semana. Si las condiciones cambiaran dramáticamente y hubiera un repentino interés de parte de los bancos por adquirir dólares les aseguro que los encargados de las sucursales serían instruidos rápidamente a modificar los tipos y ellos obedecerían diligentemente.
Por si fuera poco acusa a los bancos de no tomarse en serio “el tema de la competencia y los mercados”. Por lo que hace a la competencia, en su propio artículo señala cómo en un mismo día diversos bancos ofrecían distintos tipos de cambio a la compra y a la venta. Eso es competencia, de otro modo, todos ofrecerían el mismo tipo de cambio ¿o me equivoco? Y por lo que hace a los mercados es evidente que el tema se lo toman bastante más en serio y lo entienden mejor que el Sr. Mota.
Finalmente diré que en lugar de acusar a los bancos de no “actuar con lógica de mercado en la ventanilla” cuando era precisamente lo que estaban haciendo, debería prepararse mejor pues su artículo de ayer parece haber sido escrito por un adolescente (de edad o de conocimientos económicos) y no por “El periodista de negocios más globalizado en el mundo.”
Cuando el mercado de cambios se estabilice, el diferencial se reducirá y ello obedecerá a la lógica de mercado y no a que súbitamente los bancos recuperen la ética que según Carlos Mota habrían olvidado esta semana y no serán menos perezosos o avariciosos entonces de lo que lo son ahora.