Un tipo llega a una pequeña tienda. Le advierte al dueño que si no le entrega $5,000 pesos al mes le cerrará el negocio y que si se atreviera a desafiarlo podría privarlo de su libertad y de sus bienes.

¿El tipo trabaja para la mafia o para el gobierno?

No debemos olvidar nunca que detrás de todo lo que nos exige el gobierno existe la amenaza del uso de la fuerza, la posibilidad de que el gobierno nos arrebate nuestros bienes o nos prive de nuestra libertad.

Quizás la única diferencia radique en que los gobernantes, a diferencia de los mafiosos, algunas veces son electos por aquellos que podrían convertirse en sus víctimas. No nos engañemos, los gobiernos pueden llegar a ser tan malos o peores que la mafia.