¿Por qué NEGARLES el beneficio de la duda?
Posted on September 1st, 2008 in Uncategorized | No Comments »

John McCain and Barack Obama Bobblelection 2008, originally uploaded by 4President.
A continuación me permito reproducir traducida al español la respuesta que dio, en forma de una carta abierta, Don Boudreaux a una lectora que le preguntaba “¿Por qué está usted amargado por la política? ¿Por qué no le da a los candidatos y funcionarios el beneficio de la duda cuando dicen que quieren ayudar a los demás?
Querida Sara:
Gracias por escribir. Con frecuencia digo, con sinceridad, que no soy cínico en cuanto a la política; soy realista en cuanto a la política.
Si un desconocido tocara a su puerta y te dijera que él o ella vienen con el propósito expreso de ayudarte, de servirte y de hacer tu vida mejor – no porque hubiera algo que él o ella pudieran ganar al hacerlo, sino porque el o ella creen en tu bondad y saben que mereces más de lo que tienes - ¿qué pensarías? ¿Le darías a esta persona el beneficio de la duda y confiarías en que él o ella realmente se encuentran motivados por su incontenible deseo de servirte por encima de cualquier cosa?
¿Le seguirías dando a esta persona el benefició de la duda si te informara que para poder ayudarte del debe tener el poder de cobrarte impuestos y quitarte algunas de tus libertades? ¿Después de que te asegurara que, mediante algún proceso misterioso el “siente tu dolor? ¿Cuándo él o ella exclamen modestamente que las demás personas que se paren a tu puerta a ofrecer básicamente lo mismo no pueden preocuparse por ti del modo que él o ella lo hacen - que no es posible que tengan la suficiente habilidad, determinación y sabiduría para mejorar tu vida y que solo él o ella poseen tales cualidades?
¿Seguirías otorgando el beneficio de la duda cuando te des cuenta de que al decidir confiarle a este extraño tu patrimonio y libertades le estarás otorgando prestigio, aclamaciones y aplausos por el solo hecho de que tiene poder sobre ti?
Sospecho, Sara, que si dicha persona llegara a tu puerta a tirarte semejante rollo rápidamente le cerrarías la puerta en la cara convencido (y con razón) de que esa persona o está loca de remate o es un entrometido extremadamente arrogante. No querrías tener nada que ver con él o ella, y si insistiera en tocar a tu puerta seguramente llamarías a la policía o a tu amigo Bubba el guarura para que se llevaran esa molesta persona tan lejos de tu casa como fuera posible.
Así que si tú no le darías el beneficio de la duda a esa persona,
¿Por qué te sorpende que yo no le de a Barack Obama, John McCain o cualquier otro político exitoso que se te ocurra nombrar el beneficio de la duda?
Sinceramente,
Don Boudreaux