Starbucks vs. el pequeñín
Posted on August 28th, 2008 in Uncategorized |
A mucha gente le preocupa el crecimiento de algunas cadenas comerciales. Starbuks y McDonald’s antes que ellos servían de ejemplo de cómo las grandes corporaciones destruyen a las empresas locales, a los pequeños negocios familiares y con ellos al “tejido” que forma a las comunidades. Pero la realidad puede ser bastante distinta.
Si bien es cierto que cuando en una comunidad las empresas locales ofrecen precios altos, baja calidad y mal servicio una cadena puede llevar a dichos negocios a la quiebra (para fortuna de los consumidores añadiría yo) también es cierto que estas cadenas tienen grandes dificultades para competir con empresas locales que hacen bien las cosas, que han logrado satisfacer las necesidades de sus clientes y ganarse su lealtad. No resulta extraño pues que, tal y como se muestra en el siguiente vídeo Starbucks, como le sucedió a otras empresas que en el pasado dominaron sus respectivos sectores hoy esté enfrentando serios problemas.
One Response
Los miércoles, cerca de mi casa, se instala un mercado ambulante. En el mercado venden, entre otras cosas, frutas y verduras a precios ligeramente más bajos que HEB, Soriana, WalMart y similares.
Esto me daba la impresión de que era muy difícil competir con dichas cadenas de supermercados y seguramente muchas personas pueden llegar a pensar que la competencia es injusta. Los grandes contra los pequeños.
Pero resulta que –también cerca de mi casa– se instaló una frutería en un local debidamente establecido. Dicho local vende las frutas y verduras a precios exageradamente bajos. El local no mide más de 25 metros cuadrados y vino a poner muestra que incluso rentando un local (y no como el mercado ambulante que invade calles, con la excusa de que es la forma de competir contra los grandes supermercados) se puede competir contra los grandes y contra los “pequeños”.
Ya no compró la fruta, ni la verdura en HEB. Tal vez sea el momento para que los grandes se reinventen.
Muestra de que la economía libre se reajusta naturalmente, haciendo las cosas más justas para los consumidores.