No perder la esperanza.
Posted on August 23rd, 2008 in Uncategorized |
No había querido hablar del asunto. Es difícil hacerlo. Al esuchar la noticia del secuestro y muerte de Fernando Martí me sentí profundamente herido, pensé en mis hijos y lloré. Pocos días después nuestra empresa sería víctima de la delincuencia a manos de un grupo armado. Desde entonces no me encuentro bien.
Hoy en la carretera fuimos detenidos en un retén militar, una expresión tan abundante como inútil de la “guerra contra el narcotráfico”. Mientras revisaban nuestros vehículos un niño de unos 2 años se acercó a los solados y les tendió la mano. Cada uno de ellos le tomo la mano y saludó sonriendo.
En el blog de Lydia Cacho leí que según cálculos de la SIEDO uno de cada tres soldados ante la disyuntiva de venderes al narco o morir preferirá el dinero. Quizás uno de esos jóvenes y sonrientes soldados terminará uniéndose al narco, o peor aún, a una banda de secuestradores, pero la mayoría de ellos no lo harán, ni traicionarán a ese niño que les tendió la mano en la carretera.
Hay que confiar en los buenos mexicanos que están dispuestos a arriesgar sus vidas protegernos para no perder la esperanza.

3 Responses
Hay varios refranes que odio por las veces que se cumplen:
“Confianza sólo en Dios, y no siempre”, “Fíate de Dios, pero corre”, “No te fies ni de tu padre”, etc.
El caso es que le debo tanto a tanta gente que ni conocía, y no me falló, que hizo lo más arriesgado y lo más difícil sin dudar que no tengo más remedio que confiar en el ser humano, que la mayoría de las veces es de una decencia apabullante. Así es que lo que me planteo es si yo misma, de cada tres veces que haya que arriesgarse, no le haría el juego al fuerte, al poderoso, al malvado…
Y mi porcentaje de decencia y heroicidad no me hace superior a esos soldados, policías y servidores públicos que un buen día amagan y no saben jalarse el miedo y la codicia. Y cuando se dan cuenta ya no hay marcha atrás.
Como cualquiera.
Te mando mi abrazo tiernísimo.
Gatopardo,
Gracias por el abrazo. Tienes razón esos refranes se cumplen, pero más aún al confiar en el ser humano.
El solo hecho de que en un país como en México, donde el 98% de los crímenes quedan impunes, la inmensa mayoría de las personas se ganen la vida de forma honrada, paguen sus deudas, no se roben o maten unos a otros y que lejos de ello se apoyen solidariamente ante la desgracia muestra que los seres humanos son mayoritariamente buenos.
Y por propia experiencia de apátrida trotamundos, puedo asegurar que México tiene un capital humano envidiable y digno de admirar. Y cuanto más difícil es su realidad, más destaca.
Si algún día dejo de ser apátrida, sería un orgullo ser mexicana.
Otro abrazo grande
PD
Esto del código es un jaleo con mi vista…