“Nada vale la pena si no tienes libertad” -  Díalogo de William Wallace en la película Braveheart.


078 William Wallace statue, originally uploaded by DASc0tt.

Existen muchísimas voces que se oponen al comercio y la “globalización” y entre sus múltiples argumentos contra ellos se encuentra el de que vulneran la soberanía de las naciones.

Hace unos días, mirando el material adicional incluido en un DVD de la película Braveheart me enteré que William Wallace, el héroe escocés, decidió como parte de su lucha independentista enviar una carta a las naciones europeas para anunciar que los puertos de Escocia estaban abiertos al comercio. ¿Acaso el mítico héroe quería atentar en contra de la soberanía de su nación? ¿Era el suyo un acto de traición? No .

El sabía en el siglo XIII lo que muchos en el siglo XXI se resisten a aceptar: entre mayor sea el monto del comercio internacional de una nación y mayor sea el número de sus socios comerciales más independiente y prospera será. Una nación que abraza la “globalización” se da a si misma la oportunidad de encontrar lo mejor que el mundo ofrece bajo las mejores condiciones posibles.

De diversas partes del mundo podrían llegar las cosas que los escoceses no podían producir, o que producían a un costo demasiado alto y desde sus puertos se enviarían todas las cosas que otras naciones estuvieran dispuestas a comprarles y que ellos fuesen capaces de producir.

Wallace conocía los altísimos costos y riesgos que suponía mantener cerrados los puertos de Escocia a las mercancías de las demás naciones europeas. Los escoceses habían padecido los los efectos de NO poder comerciar con otros porque los Ingleses se los impedían. Para poder ser libres e independiente hacía falta abrirse al mundo.

A 700 años de distancia muchos gobiernos le hacen a sus ciudadanos lo mismo que los Ingleses le hacían al pueblo escocés en los tiempos de William Wallace: les niegan la oportunidad de comerciar libremente con los ciudadanos de otras naciones.

Hace siete siglos había líderes que entendían que el comercio y la globalización no son una amenaza para la soberanía de las naciones, sino un arma para defenderla. ¿Dónde están esos líderes ahora?