“La libertad y la seguridad pueden coexistir; y en nuestro sistema coexisten en el marco de la ley. Quienes nos dieron ese marco decidieron que el habeas corpus debe ser parte de ese marco, parte de la ley” - Opinión de la Suprema Corte de Justicia de los Estados Unidos en el caso Boumedine vs. Bush.


Guantánamo NO !!, originally uploaded by electron.

Yo soy un declarado admirador de los Estados Unidos. No puedo pensar en ninguna otra nación que haya aportado tanto a la libertad, la prosperidad y la justicia en este mundo.

Sin embargo la historia de todas las naciones tiene capítulos oscuros y la de Estados Unidos no es la excepción. Esclavitud, invasiones, guerras, violaciones de derechos humanos, segregación… toda forma de maldad y perversión posible ha ocurrido en su historia. No seré yo quien lo niegue.

Pero existe algo en el espíritu norteamericano que inevitablemente conduce a esa nación a corregir el rumbo cada vez que se equivoca y quizás por ello esos episodios de maldad son menos frecuentes y prolongados de lo que podría esperarse de una nación grande, rica y militarmente poderosa.

Quizás fue ese espíritu el que puso fin a una de las mas terribles injusticias que  había venido cometiendo el gobierno de los Estados Unidos. El día de hoy, la Suprema Corte de los Estados Unidos ha resuelto que los prisioneros detenidos en la base militar de Guantánamo tienen derecho a comparecer ante un juez civil y presentar su caso.

Es un golpe muy duro para la administración Bush, tan duro como merecido. Pero con su fallo, la corte ha puesto fin a lo que era una violación flagrante a la Constitución de aquel país.  El fallo ha dejado claro que en Estados Unidos toda persona que sea detenida por sus autoridades, civiles o militares, tendrá derecho a saber de qué se le acusa y ser presentada ante un juez para que conozca su caso bajo una presunción de inocencia, así se trate de un extranjero sospechoso de haber actuado a favor de la destrucción de ese país.

Hoy el amor por la justicia del pueblo norteamericano superó al miedo que lo hizo perder el rumbo.