Archive for March 13th, 2008

El juego político de las acusaciones creíbles.

Posted on March 13th, 2008 in Uncategorized | No Comments »

La acusación en contra de Mouriño es una acusación política que lo ha afectado por SER creíble.

Si la empresa de la familia de Mouriño se dedicara a la fabricación de señales de tránsito y hubiera firmado un contrato con el gobierno de Zacatecas cuando el trabajaba en el gobierno Federal en el sector energético, ¿podrían acusarlo de tráfico de influencias? Quizás si, pero con muy poco éxito.

La batalla que está enfrentando, con muy poco éxito a mi juicio es de índole política, no legal. No es muy distinta a la batalla que tuvo que enfrentar AMLO cuando lo acusaron de ser un “peligro para México”.

Si a AMLO lo afectó esa acusación fue porque también era creíble. Si lo hubieran acusado de flojo o de ostentoso no habrían tenido mayor éxito pues viajaba en tsuru y daba sus conferencias mañaneras.

El juego de la polítcia es un juego sucio y quienes no saben sacudirse el lodo no deberían participar en el.

Por lo que hace a Mouriño me quedo con lo que en torno a su caso dijo Jorge Fernández Menéndez:

El punto es que a los problemas políticos se les debe dar soluciones, salidas, políticas. Y ello no se ha podido encontrar hasta ahora en el caso Mouriño. Al contrario, mientras lo legal transita por un camino, lo político lo hace por otro. La decisión de la permanencia o no de Mouriño dependerá exclusivamente del presidente Calderón y de una sola consideración: si sigue siendo un operador útil para el mandatario o no. Lo demás, son especulaciones. Pero la respuesta a un desafío político debe ser política.

 

Calderón debe despedir a Mouriño.

Posted on March 13th, 2008 in Uncategorized | 4 Comments »

“Resulta inconcebible que quienes deberían estar contra las cuerdas por su abultado expediente de tráfico con contratos de obra pública sean los que acusan y griten “al ladrón, al ladrón”.” - Pablo Hiriart

Desde el momento que escuché la primera respuesta que dió Juan Camilo Mouriño a las acusaciones de tráfico de influencias que se hicieron en su contra pensé que tal vez tendría que ser despedido.  Su fallido intento de hacerse pasar por Juan Escutia argumentando que era mezquino que lo atacaran a él que se sacrificó por la patria al entrar al servicio público resultó patético. Alguien que no es capaz de defenderse a sí mismo no debería de ser secretario de gobernación.

Independientemente de que haya cometido algún acto ilicito o no, ya no debería de formar parte del gabinete de Felipe Calderón. Si Mouriño no es capaz de artícular una defensa efectiva de sí mismo, ¿cómo va a poder articular una defensa efectiva de las propuestas del presidente?  La permanencia de un secretario en su puesto debe depender de que le sea útil al presidente y sinceramente no veo cómo pueda serlo ahora Mouriño.

En su columna de ayer, Pablo Hiriart hace un recuento de las millonarias adjudicaciones de obra pública sin licitación y permisos que se hicieron y otorgaron durante el gobierno de López Obrador al frente del gobierno de la Ciudad de México y de los apoyos recibidos por el PRD y el que fuera su candidato a la presidencia de parte sus beneficiarios. ¿Cómo es posible que desde el gobierno federal no se haya sabido o querido aprovechar esta situación para acorralar a sus principales opositores tras casi un año y medio de gobierno? ¿Qué le impide al PAN y sus gobiernos pisarle la larguísima cola que arrastra el PRD? ¿Por qué no se defienden?

Si yo estuviera en el lugar de Felipe Calderón, despediría a Mouriño, asumiría el costo y pasaría a la ofensiva. La mejor defensa es el ataque.