7500 personas que no odian a Wal-mart
January 25th, 2008 | Uncategorized | 11 Comments »
Vía Café Hayek me enteré de que más de 7,500 personas presentaron una solicitud de empleo en un nuevo Wal-mart en el estado de Georgia en los Estados Unidos. Son muchas las personas que odian a Wal-mart, pero creo que son muchas más las personas que quieren a Wal-mart, ya sea porque trabajan en Wal-mart o son sus clientes.
Muchos pequeños comercios se han visto afectados por la apertura de Wal-marts en comunidades donde no había uno, pero son muchos más los consumidores que se han visto beneficiados por este hecho pues el comercio local se ve forzado a mejorar sus precios y su servicio.
A mi me tocó vivir de primera mano el impacto de un competidor así. La empresa que dirijo vende, entre otras cosas, alimento para mascotas al por mayor. Con la apertura del Sam’s club en Tampico, muchos de nuestros clientes refirieron comprar en esa tienda a seguir comprando con nosotros. Casi cualquier día podía verse a alguno de ellos subiendo en sus pickups el alimento que antes nosotros llevábamos hasta la puerta de sus tiendas.
Nos vimos obligados a cambiar la forma en que hacíamos ese negocio. Tuvimos que trabajar por obtener mejores precios de nuestros proveedores, mejorar la forma de distribución, revisar nuestro portafolio de productos. Tuvimos que buscar la manera de competir con el gigante. En todo el país, muchísimos distribuidores de alimento balanceado al por mayor tuvieron que retirarse de ese negocio por no poder competir con Wal-mart, otros pudimos adaptarnos. Pero los verdaderos ganadores fueron los consumidores, hoy más perros comen alimento balanceado que antes de que irrumpiera Sam’s club en ese mercado.
Los que se ven beneficiados por Wal-mart difícilmente se organizarán una marcha para defenderlo, pero no hace falta que lo hagan porque cada vez que realizan una compra le están brindando el apoyo que necesita para seguir en el mercado.
Aunque alguna vez fui afectado directamente por Wal-mart, no le guardo ningún rencor, es más, soy su cliente. En cambio algunos seguidores de presidentes imaginarios, por agravios también imaginarios, insisten en boicotear a la empresa de la carita feliz.

