Libertad y Prosperidad.
Posted on January 18th, 2008 in Uncategorized |
Nos gustan los regalos. Nos gusta obtener las cosas que deseamos sin incurrir en los esfuerzos que supone ganárselas. Así las cosas, nos resulta fácil caer en la tentación de darle al gobierno el poder de dárnoslas y votar por quienes estén dispuestos a ejercer ese poder. No son muchos los que ante la tentación de conseguir algo que desean se ponen a reflexionar que para que el gobierno dé algo, antes tuvo que quitárselo a alguien. Menos aún en que ellos mismos se pueden convertir en ese “alguien” al que el gobierno en algún momento le quitará algo… o todo.
Estoy convencido de que muchos seres humanos repudian la libertad de la que otros gozan porque creen que le están dando un mal uso y que por lo mismo deberían imponérsele restricciones que van más allá del límite que los derechos y libertades de otros supone. Por lo mismo están dispuesto a darle al gobierno el poder para imponer tales restricciones. De forma semejante a la presentada para el caso anterior, no se dan cuenta de que al poner el riesgo las libertades de otros terminan poniendo en riesgo las libertades propias.
Por ello creo que es importante insistir en la cuasa de la libertad. No solo porque valoramos nuestra libertad personal, sino porque al defender la libertad pavimentamos el camino hacia la prosperidad.
En el blog de Johan Norberg me encontré con la siguiente gráfica públicada por el Indice de Libertad Económica del Wall Street Journal and the Heritage Foundation que demuestra lo anterior.

A medida que las libertades se amplían, la prosperidad aumenta. México hoy ocupa el lugar número 44 de este índice con un porcentaje de libertad del 66.4 lo que lo coloca como un país “moderadamente libre”. No es de extrañar que el nuestro también sea un país moderadamente próspero.
Hoy en México existe una fuerte oposición a ampliar las libertades existentes, incluso hay grupos que presionan para restringirlas aún más. Alegan que lo hacen para proteger a los más pobres, para defender nuestra soberanía, para garantizar un futuro mejor pero en realidad sus políticas terminarán por hacer justamente lo contrario y conducirlos en una carrera descendente hacia la miseria y el hambre como la que hoy se padece en el último país de la lista: Corea del Norte.
2 Responses
Cada vez me convenzo más de que Hans Hermann Hoppe tiene razón: los grandes males provienen de la democracia. Mientras seamos demócratas, tendremos que tolerar que A y B se unan y conspiren contra C (esto es, le exijan al gobierno que le quite algo a C para darlo a A y B). El resultado de eso es que, más tarde, A y C se unirán para conspirar contra B, y luego B y C harán lo mismo contra A. Resultado final: guerra de todos contra todos. Eso es realmente la democracia: guerra “civilizada”, “pacífica”, “disfrazada”, de todos contra todos.
Mientras haya democracia, mi libertad y propiedad, y tu libertad y propiedad, estarán siempre en riesgo. Hoy puedes lograr que el gobierno le quite algo a otro y te lo entregue a ti. Pero mañana otros te lo harán a ti. De nada sirve que hoy se inscriba en la Constitución, con letras de oro, el principio “LA PROPIEDAD PRIVADA ES INVIOLABLE”… si mañana, mediante algún procedimiento democrático, ese principio puede ser BORRADO y DEROGADO con la mayor facilidad.
Creo que los liberales debemos abandonar, de una vez por todas y para siempre, el discurso “democrático”. Y declararnos, de una vez por todas y para siempre, INDIVIDUALISTAS –no demócratas. Y asumir las consecuencias. Te recomiendo leer a H H Hoppe:
http://www.hanshoppe.com/
(tiene una sección en español)
wg
Me declaro INDIVIDUALISTA y asumo todas sus consecuencias.
Para mí la democracia no debe ser un fin en sí mismo. De nada sirve tener una democracia si como bien apuntas el gobierno electo democráticamente me quita mis derechos individuales.
Existen lugares del mundo en los que sin democracia se disfrutan de libertades mucho más amplias que otros que podrían ser llamados democráticos. Tal es el caso de Hong Kong y la India. El primero es mucho más libre y próspero que el segundo.
Yo creo que la democracia es un buen sistema o por lo menos mejor que la guerra para procesar la lucha entre los colectivistas y los individualistas. Lucha que a mi juicio existirá mientras haya hombres que prefieran la libertad a los regalos y viceversa.