¿Se puede ser ingrato cuando no hay o no queda nada que agradecer? ¿Hasta que punto está obligado un hijo con sus padres o un nieto con sus abuelos?

Yo he recibido amor, ternura, cuidado, apoyo y comprencion de los míos, pero se de quienes no han corrido con la misma suerte. Se de quienes han recibido insultos, humillaciones y hasta golpes. De quienes viven bajo el chantaje continuo de quienes “les dieron la vida” y de quienes han decidido abandonarlos teniendo que pagar por ello el precio de ser llamados o sentirse ingratos.

Yo pienso que si por nacer contraemos una deuda con quienes sin pedir nuestra opinión nos trajeron a este mundo, esa deuda la saldamos al regalarles nuestra primera sonrisa, nuestra primera mirada.

Com las suyas mis hijos pagaron sus deudas y yo les quede debiendo y creo que si de entonces hasta ahor le hubiera tratado de llevar la cuenta de lo que me deben yo seria, por ese solo hecho el ingrato.

¿Tú qué piensas?