El director de la Estrategia Internacional de Reducción de Desastres de la ONU, Sálvano Briceño, sostuvo que la catástrofe en la entidad se pudo prevenir con medidas “relativamente sencillas y baratas”, como sistemas de alerta, evaluación de riesgos, planes de desalojo, educación a la población vulnerable y planeación del uso de tierra. Fuente: Diario Milenio


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Yo creo que quienes piensan que la tragedia de Tabasco pudo haberse evitado con medidas “relativamente sencillas y baratas” se equivocan tanto o más que quienes piensan que ella era invevitable debido al “cambio climático”.

Lo que voy a decir es tan políticamente incorrecto como verdadero: Evitar inundaciones no es sencillo ni barato y Tabasco no es Holanda.

Que me disculpen los admiradores de las burocracias supranacionales, pero el que un funcionario de la ONU haya dicho que la tragedia podía evitarse sin la necesidad de “medidas estructurales” lo único que demuestra es su ignorancia sobre la problemática de Tabasco. Para mí sus declaraciones no son más que las de un burócrata que aprovehca la ocasión para justificar la existencia de su puesto.

Para evitar tragedias como esta hacen falta obras, a las que seguramente se opondrían grupos como Greenpeace y otros similares que ahora presurosos salen a decirnos que la negligencia oficial está provocando los desastres. Nos hacen notar que:

“Desde 1997, el primer estudio sobre cambio climático elaborado por científicos mexicanos para la ONU advirtió: el sistema hidrológico tabasqueño es sumamente vulnerable debido a que las costas del Golfo de México y del Caribe son bajas y arenosas, lo cual aumenta la posibilidad de anegación.”

¿No les parece maravilloso que se haya elaborado un estudio para advertirnos algo que era evidente y bien sabido? Además, repitiendo como lorito los cuentos de Al Gore nos hacen notar que

“A esto se suma el aumento de fenómenos metereológicos extremos como el número de depresiones tropicales en el Caribe y el Golfo de México y la mayor intensidad de los huracanes.”

Cuando ha ocurrido justamente lo contrario. Desde que se estrenó Una Verdad Incómoda, el número e intensidad de los huracanes en el Atlántico no se ha incrementado, ha disminuido.

A menos de que el número de seres humanos que habitamos este planeta deje de crecer o disminuya y de que dejemos de vivir en zonas de riesgo,  tragedias como estas se seguirán repitiendo.  Lo único que podemos hacer los seres humanos ante la naturaleza es tomar medidas para enfrentarla, medidas que casi siempre serán costosas, tendran impacto ambiental y que finalmente podrán ser revasadas por la fuerza de la naturaleza.

Lo que debemos hacer ahora es ayudar en lo que podamos a quienes hoy están sufriendo en Tabasco.