¿Es su lista es mejor que MI lista?
En días recientes, Arturo Damm ha tocado el tema de la legalización de las drogas en su columna Pesos y Contrapesos. Al leerla no pude evitar recordar una pregunta sumamente pertinente que hizo el comediante Bill Maher respecto a las "sustancias prohibidas":
¿Es SU lista es mejor que MI lista?
La pregunta la formuló hace varios, después de que el entonces presidente George Bush padre vomitara sobre el primer ministro de Japón debido a los efectos secundarios de una medicina que estaba tomando y cuyo consumo estaba prohibido en Japón. O por lo menos así lo recuerdo yo.
El caso es que nuestro gobierno tiene una lista de sustancias prohibidas, entre las que NO se encuentra el tabaco, el alcohol o el prozac, por ejemplo. Pero en la que SI se encuentran la mariguana, la cocaina y muy recientemente las pseudoefedrinas.
De pronto, la autoridad decidió prohibir la venta de medicamentos en cuya formula hubiera pseudoefedrina. Así, laboratorios prestigiados, que operan lícitamente, se vieron impedidos por la autoridad a producir antigripales que contuvieran dicha sustancia.
Así que miles o incluso millones de mexicanos no podremos adquirir los productos que hasta hace pocos meses utilizábamos para aliviar nuestros resfriados. Desconozco los méritos terapéuticos de la pseudoefedrína o cómo compara con los de las sustancias que habrán de reemplazarlas, pero si se que esa opción simple y llanamente no estará disponible para los consumidores por una decisión de la autoridad.
En mi lista de sustancias prohibidas no están las pseudoefedrinas. Si estuviera resfriado en un país donde se vendieran antigripales con pseudoefedrina posiblemente lo utilizaría. En cambio, la mariguna está en mi lista de sustancias prohibidas y por lo mismo no la consumiría aunque estuviera en un país en donde su consumo fuera legal. Yo, sinceramente, no creo que su lista sea mejor que la mía.




















