¿Malos por Naturaleza?
Posted on June 21st, 2007 in Uncategorized |
Yo no creo que los seres humanos seamos malos por naturaleza. Es verdad que los seres humanos en solitario o en grupo somos capaces de cometer actos terribles, actos malvados. Basta leer el periódico del día o cualquier libro de historia para darnos cuenta de ello. Pero también es cierto que ni los periódicos ni los libros de historia registran la inmensa cantidad de actos de bondad que los seres humanos realizan. Ni siquiera a los grandes benefactores de la humanidad se les presta suficiente atención creo yo.
Pienso que la mayoría de los seres humanos somos buenos. Si no lo fuéramos y dada nuestra capacidad destructiva seguramente habríamos desaparecido como especie desde hace muchísimo tiempo.
A veces pareciera que amplias regiones del mundo durante largos periodos de la historia han sido dominadas por la maldad, pero estoy seguro que si lo analizáramos con cuidado llegaríamos a la conclusión de que la mayoría de la gente es buena y que ha sido una minoría poderosa y bien organizada de gente malvada la responsable de los actos de horror y destrucción.
Creo que si viéramos a la humanidad en su conjunto tendríamos que reconocer que como especie tendemos hacia la bondad. Claro que hemos tenido varios y graves tropiezos, pero creo que el balance resultaría positivo.
Dicho de otro modo: a los muertos de Hiroshima habría que restarle los salvados de morir de hambre por la Revolución Verde.
Estoy convencido de que la mayoría de la gente es buena y los números parecerían confirmar mi punto de vista… siempre son más las víctimas que los victimarios ¿o me equivoco?

19 Responses
Siempre son más las víctimas que los victimarios, pero eso no implica que las víctimas (meramente por serlo), no sean capaces de cometer actos de maldad. Las víctimas siempre merecen nuestras simpatías, pero eso no las convierte en seres humanos llenos de bondad solamente porque alguien más fuerte (y más malo, si quieres decirlo así) los ha victimizado. No sólo caen víctimas de otros las blancas palomas. Prueba de ello son los ajustes de cuentas entre narcotraficantes, los esposos golpeadores que al final terminan asesinados por sus parejas, etc.
Es difícil hablar dicotómicamente de una naturaleza humana, porque como bien dijo un anónimo en mi blog, todos tenemos un poco de todo. Muchos podemos no ejercer la maldad por miedo a las consecuencias, o porque no hemos tenido la ocasión idónea, pero la no-acción-de-la-maldad no es tampoco prueba de la bondad de alguien.
Pero sí. De que ha habido grandes benefactores en el planeta (y no estoy hablando de la madre Teresa ni de Lady Di), es cierto. Pero creo que son los pocos. Creo que la gran masa de seres humanos flotamos entre una mediana bondad y una mediana maldad. Hay quien no mata por gusto, pero huye luego de atropellar y matar a alguien. Hay quien no llegará a robar a mano armada un banco, pero robará en el salón un borrador, o los derechos intelectuales de alguien al comprar un disco pirata. La maldad también está en las pequeñas cosas.
No creo que seamos buenos o malos, o que nuestra tendencia sea hacía a un lado o hacía otro por simple naturaleza.
Lo que si creo, es que tendemos a ser buenos no porque sea nuestra naturaleza, sino porque es lo que más conviene. Es menos conveniente –desde un punto de vista racional– ser malos.
El concepto de libertad nace –creo yo– del entendimiento de está conveniencia. Conviene respetar a los demás (ser buenos), para que me respeten a mí.
Estoy más a favor de tu comentario Ramón, que del comentario de Liliana. Porque precisamente de esa idea irracional de que todos los seres humanos tendemos hacía la maldad, es que aparecen grupos pequeños (compuestos también por seres humanos) buscando controlar a las masas imponiendo su MORAL (no, no solo los de ultraderecha, también los comunistas creen en el todopoderoso dios, el Estado)
Pero para entender ideas sociológicas y moralistas del índole de este post, me gusta apoyarme en el día a día: cuánto tiempo invertimos mi familia y yo en hacer el mal, realmente es muy poco (prácticamente ínfimo), comparado con que la mayor parte del tiempo la invierto para el BIENESTAR de mi familia; y mis hijos invierten su tiempo en educación, juegos; mi esposa invierte su tiempo en ser una guía y en cuidar a la familia; todo, sin perjudicar el bienestar de otras familias.
Claro, habrá personas que hagan más mal o menos mal, más bien o menos bien. Definitivamente creo que conviene (por ese egoísmo intrínseco) conducirnos en bienestar.
Muy de acuerdo con su opinión. Ya habia tratado de escribir un desacuerdo en el blog de su señora esposa, hay más personas que respetan la vida e inocencia de un niño a pedófilos en el mundo. En mi caso evito hacer algo malo porque siento que está mal, porque me causa dolor causar dolor, porque me entristece ver personas o animales sufrir, y no es por el miedo a las consecuencias. Pero también por desgracia la sociedad es la que marca las lineas de la maldad. ¿Es malo matar a una persona? Claro, pero la sociedad Alemana en su gran mayoría lo justificó durante el régimen nazi. Matar a pedradas a una mujer que se sopecha infiel no es maldad en Afganistán, es justicia para ellos. Ponerle los ojos morados a la esposa en muchas comunidades mexicanas no es maldad, es el deber del hombre. A eso me refiero, que por desgracia algunas cosas (algunas) que una parte de la humanidad considera mala otra la justifica.
Saludos, no dejen de pasar a mi FORO porque ya no tengo BLOG,
Sergio Quiñonez
http://www.sergioquinonez.com
PD: Ahí también pueden discutir.
Liliana V. Blum,
“No andaban cargando la cruz del apostolado” solía decir mi abuelita cuando a alguien le pasaba algo malo cuando andaba en malos pasos.
Efectivamente, no todas las víctimas son o fueron buenas. Pero insisto en mi punto, los seres humanos no somos malos por naturaleza ni somos malos por naturaleza.
Creo que lo normal es que la gente sea buena y lo anormal que no lo sea. Que la maldad es la excepción y no la regla.
En un ambiente que no promueva la realización de actos malvados la mayoría de la gente se porta bien la mayor parte del tiempo.
Un buen ejemplo de un ambiente neutro es México, donde aunque existen leyes y autoridades, la impunidad es extremadamente alta. Así, aunque no existen incentivos para cometer actos malvados, tampoco existe un factor disuasivo importante.
Pensando en México trata de contestar las siguientes preguntas:
la mayoría de los mexicanos son pederastas?
violadores?
asesinos?
secuestradores?
o le van al américa?
Si la respuesta es no a más de 4, creo que la mayoría de los mexicanos no somos malos y por ende no podemos ser malos por naturaleza.
Artemio Estrella,
Creo que los seres humanos tendemos a la bondad por naturaleza.
En nuestros genes está la orden de protegernos a nosotros mismos, a nuestros hijos, a nuestra familia, a nuestra manada y a nuestra especie. Eso termina manifestándose de múltiples formas y la mayoría de ellas podían ser llamadas “bondad”.
Además existe el “egoismo racional” esa virtud de la que hablaba Ayn Rand que nos lleva a hacer cosas buenas porque sabemos que hacerlas es benéfico para nosotros mismos.
Denko,
¿mi SEÑORA ESPOSA? ¿Quén? ¿Mi domadora?
Mejor dile Lili, Liliana…. a ella le choca que le digan “Señora”, “Señora Esposa”, “La señora Mier”, “Liliana Valderrama de Mier”, etc. Es una alacrana: no te conviene echártela encima.
Éjele,todo esto ya lo había escuchado yo mientras te veía dándote una ducha, así que me supo a deja vú.
El chiste es que si Denko, Artemio y demás están de acuerdo contigo, pues no habrá debate y tu post no tendrá (ni de vaina, como diría la tía Elsa), el rating y emociones fuertes que ha tenido el mío.
Y reitero: NO soy señora esposa de nadie. En todo caso, para que suene de película mexicana chafona, soy “la mujer de Ramón”.
Ups, toqué tema sensible.
Que empiece el debate: (aunque sea cambiando el tema tan radicalmente, pero en busca de darle sabor al blog de Ramón)
No creo que tenga nada de malo ni decirse señora de ni decirse no soy señora de nadie, pero a veces creo que se exagera cuando las mujeres se molestan por ello. Cierto que arrastramos una gruesa cobija de machismo en México que hace que ese “Señora de” suene a propiedad, a objeto, sin embargo no hay que exagerar y tomarlo como insulto.
Así como hay señoras muy liberadas con alas más largas que una libélula y gustan firmar así, hay también mujeres que en su rúbrica marcan su independencia pero en lo personal viven atadas a las anclas de un patán.
A mi díganme Señor de Viviana Goco si quieren, al cabo sí le pertenesco y a mucha honra, soy mandilón y con orgullo lo digo inchando el pecho sobre el delantal.
Cerrando para que no se mal entiendan mis palabras: Estoy en contra del machismo, pero también del exarcerbado feminismo, soy anticuado en algunas “formas” aunque revolucionario en el fondo de una relación.
Ahí está el debate.
Sergio Quiñonez AKA Denko y como me dicen los cuates: EL mandilón del Sergio.
Buen tema. Definitivamente el hombre es bueno por naturaleza, pero no quiere decir que estemos individualmente exentos de la maldad. Ahí pueden entrar otros asuntos como el libre albedrío, existe?. Que es ser malvado? Habrá muchos malvados convencidos de que hacen el bien. Invito a ver la película Frailty; reconozco que tiene regulares actuaciones y guión, pero tiene una buena historia. Encaja en el tema.
Flavio,
Hasta hace poco yo pensaba que el libre albedrío existía, pero ya no. Scott Adams, el caricaturista crador de Dilbert me convenció de lo contrario.
Lo material nos gobierna: la física, la química, las hormonas, la temperatura, los genes…
No creo que los seres humanos tengamos la capacidad de elegir libremente, sin condicionamientos, de forma voluntaria o caprichosa.
El ejemplo más contundente que se me ocurre es el de la orientación sexual. A mi me gustan las mujeres (si son pelirrojas, con pecas y se llaman Liliana mucho más), nunca decidí que así fuera y no hay forma de que yo pueda decidir lo contrario. Por eso mismo encuentro la expresión “preferencia sexual” menos acertada que la de “orientación sexual”.
Claro que hay quienes les da lo mismo por propa que por popa, pero tampoco lo eligieron o pueden elegir algo distinto.
Otro ejemplo es el PMS. ¿A poco no sería lindo que nuestras domadoras pudieran dejar de hacerle caso a sus hormonas con tan solo desearlo?
Claro que podemos elegir entre helado de vainilla o de chocolate, pero esa sería una elección entre márgenes muy estrechos que nos impone la materia. Si realmente hubiera libre albedrío habría borrachos que tragaran lumbre.
En fin, supongo que esto debería ser tema de un post completo.
Denko,
te equivocas en cuanto a las razones por las que crees que no me gusta eso de “señora de”. Si algo, Ramón no es un macho y jamás ha pretendido tratarme como un objeto que le pertenece. Las personas no podemos poseer a las personas; estamos juntos porque así lo queremos, porque así nos conviene en términos de nuestra felicidad y en términos prácticos también.
No me gusta que me digan “señora esposa”, “señora de” o “señora Mier”, por lo siguiente: Aunque para muchas personas “señora” es como un título de nobleza o de posición social que implica cierto respeto, yo lo asocio con personas de mayor edad que la mía. Me hace sentir vieja que alguien me diga “señora”. De allí a “ñora” es sólo una sílaba.
No me gusta lo de “de” porque me gusta mucho cómo se oye mi nombre con mi apellido, y bueno, sí, como yo no veo a ningún hombre adoptando el apellido de su mujer, tampoco creo que deba ser alrevés. Para algo cada quien tiene sus propios padres y apellidos.
Y tercero, no me gusta “señora Mier” porque la señora Mier es mi suegra, y es una señora muy buena, pero es mi suegra y yo tengo mi propia identidad y ella la suya. No he de usurparla!!
Para nada es feminismo exacerbado. Eso es igual que el machismo, pero a la inversa. Y la verdad sea dicha, a muchas mujeres sí les gusta eso del “de” porque justifica mucho su propia vida. Si el sueño de una mujer es casarse, pues entonces lo de “señora esposa de fulano de tal” es la medalla de oro, ¿no?
Liliana V. Blum,
Solo para aclarar que SI SOY MACHO, es más, no solo soy macho, SOY MUY MACHO, que digo, REQUETEMACHO, ARCHIMACHO, MUY MUY MUY PERO MUY MACHO.
Es más soy tan, pero tan, pero tan macho que que hasta tengo permiso de Mido para decirlo cuando quiera y donde quiera
Ramón Mier,
Ramón Mier,
Aunque coincido contigo en que la química cerebral nos gobierna, esto quisiera decir que existe por ejemplo el gen del mal, creo que se han escrito un sin número de obras literarias y producido películas con el tema, es decir, que podríamos llegar al punto en que la humanidad por conveniencia decidiera desde el nacimiento quien es que, y si su destrucción premeditada es justificable. Viene preguntas éticas, filosóficas algo de ciencia ficción; de haber estado tú en 1889 en Branau y observar a ese curioso bebé al que iban a llamar Adolfo, ¿Hubieras podido tomar una roca del tamaño de tu cabeza y aplastar la del bebé? Suponiendo que sabes lo que va hacer el desgraciado cuando sea adulto.
>Tomando ese ejemplo, sé que la ciencia podrá predecir de acuerdo a nuestra estructura genética, cómo nos comportaremos ante tal o cual situación, pero… ¿Y si eso da pretexto para quitar ese libre alberdrío?
Mira, yo por genética soy muy cachondo, pero tengo dos opciones, puedo como muchos andar pata de perro, o sólo ser muy fregón como mi mujer.
Sin embargo otra persona con una estrucutra genética similar a la mía optaría por andar revolcándose con cuanta se lo permita. En tu caso, ¿Que te detiene a no buscar más pelirrojas de rostro pecoso? Tu decisión, tu educación, tus valores…
Sí, la química cerebral es poderosa, pero por eso se inventó el Valium y otra drogras, jejeje
Ramón Mier,
Ya te ventanearon Ramón
Liliana V. Blum,
No se moleste, yo no me refería a usted, de hecho es una de las reglas de blog creo, tratar de mantener la discusión sin señalamientos.
1. La felicito por que le guste su apellido.
2. La felicito por tener una excelente suegra.
3. La felicito por tener un marido hiper macho (Eso lo dijo él) y que ustéd le de permiso de decirse macho.
Creo que todos los seres contamos con esa libertad de la que tanto se discute, y que esa libertad nos otorga el espacio para cumplir nuestros sueños, lo excelente de todo y que mantiene el equilibrio es que no todos tenemos los mismos sueños, ni las mismas metas, pero si el mismo motivo creo: ser felices.
Si una mujer aspira con casarse y ser la señore de Firulais, y atrapa su sueño, que bueno! lo aplaudo siempre que eso la haga feliz. Si otra mujer descubre la vacuna para la leucemia y dedica toda su vida a la investigación y sus hijos son aquellos organismo creados en tubos de ensayos y probetas, y su marido es el compromiso, la determinación y la ciencia, Bravo! también lo aplaudo.
Quizá no entendí, pero sentí que el comentario con el que cerraste tu post era un poco despectivo llamando medalla de oro al lo que una mujer obtuvo por soñar con casarse y ser la señora de Don Matías. Si mal interpreté una disculpa, si le atiné, pues ahí está mi opinión.
Atte.
Otro hiper macho con permiso de su esposa para decirse macho. Ya me voy, tengo que lavar los platos.
Denko,
Yo he visto plantas genéticamente idénticas desarrollarse de forma distinta bajo distintas circunstancias.
Nuestros genes nos dicen lo que podemos ser, pero no lo que seremos, ya que lo que podemos ser depende de la circunstancia.
Entiendo que la mayoría de los criminales violentos tienen niveles de testosterona muy por encima de lo normal…. pero los grandes atletas también.
Sospecho que bajo otras circunstancias un superatleta como Michael Jordan podría haberse convertido en un peligroso narcotraficante.
Por eso creo que siendo quien soy y dadas las circunstancias no tengo mas remedio que darle respuesta a tu comentario.
Podría hacer lo contrario, no contestarlo y hacerme la ilusión de que tengo libre albedrío, cuando en realidad solo estaría actuando ante un cambio de mi circunstancia.
les recomiendo el libro de Michael Shermer, “The Science of Good and Evil.” Es un enfoque que aprovecha la metodologia cientifica y los conocimientos actuales para tratar de responder a esta pregunta acerca de la naturaleza humana. Sin duda conocen tambien el de Robert Wright, “The Moral Animal,” ademas del libro “Moral Minds” de Marc Hauser. No puedo dejar de mencionar el de Goeffrey Miller llamado “The Mating Mind” o el de Steven Pinker “The Blank Slate.”
Aunque la discusion se desvio hacia si la “señora de…” o si el feminismo o el machismo o el mandilonismo, interesante.
Bobby,
Gracias por las recomendaciones. Definitivamente sorprendente la forma en que se desviaron del asunto los comentarios.
Ramón Mier,
What?
No entendi ni mothers, pero ya tendremos como 10 horitas para despedasar el tema.