No molesta el costo, sino la pobreza de los resultados.
Posted on May 17th, 2007 in Uncategorized | 10 Comments »
No estoy hablando de las cirugías de la maestra Elba Esther Gordillo, como lo hiciera hace algunos años Germán Dehesa. Me refiero al costo de la educación pública en México.
A mi no me molestaría el reciente aumento otorgado a los trabajadores de la educación si lo que se obtuviera a cambio de ello fuera algo más que quitarnos de encima la amenaza de cierre de calles y plantones. Pero pecaría de ingenuo si pensara que la historia será distinta esta vez. ¿cuándo un incremento salarial al “gremio magisterial” ha generado mejoras en la calidad de la educación en México?
El entrecomillado del párrafo es intencional. Creo que a la mayoría de los mexicanos se les ha hecho creer que los “Trabajadores de la educación” son todos maestros y que las suyas son “demandas justas”. Cuando ni lo uno ni lo otro es cierto.
Existen muchísimos “trabajadores de la educación” que no son maestros, algunos quizás no han pisado un aula jamás. Sus demandas no son justas porque justo es recibir a cambio de lo que damos lo que queremos y eso no está ocurriendo.
También es un mito el que los maestros “ganan poco”. ¿Poco comparado con qué? No dudo que el ingreso medio de un maestro mexicano sea más bajo que el de un maestro suizo. Pero estoy casi seguro que un maestro mexicano debe ganar, comparado con el resto de sus compatriotas, que se dedican a otras profesiones mucho más de lo que un maestro suizo respecto a sus propios compatriotas. Tampoco creo que los maestros mexicanos salgan muy bien librados si se les midiera por su productividad .
Cada vez que paso frente a una escuela pública me queda claro que los maestros (por lo menos los de las ciudades) ganan bastante bien. La cantidad y el tipo de automóviles estacionadas a su alrededor en horario de clases lo delata. Además, si fuera tan malo ser maestro ¿porqué existe un mercado de plazas? ¿quien compraría una plaza de maestro si se ganara poco?
Los trabajadores de la educación dicen que ganan poco. Los dueños de gasolineras se quejan de lo mismo. Sin embargo, yo no veo que disminuya el apetito por plazas de maestro o franquicias de Pemex. Tampoco he sabido del cierre masivo de gasolineras o de que los maestros estén renunciando a sus adoradas plazas en manada.
Hoy quienes controlan los recursos públicos que se destinan a la educación son la burocracia de la SEP, el sindicato y la coordinadora. Mientras así sea, no mejorará la educación en México.
