La historia de Carlos Ahumada merece ser llevada al cine. Un director talentoso, como Steven Spielberg sabría hacer de esa historia una película que ganara varios premios “de la academia”. Todos los ingredientes están ahí: locaciones exóticas, política, romance, corrupción, persecuciones, atentados, sexo, fútbol, intrigas, ambición… Una trama llena de giros inesperados, de personajes complejos y diversos, de situaciones que de no haber ocurrido serían simplemente increíbles.

Lo más lógico sería hacer de ella un thriller, como Munich, pero también podría hacerse una película dramática como The Terminal o una comedia como Catch me if you can (lo que a mi juicio supondría un interesante reto).

Creo que Leonardo DiCaprio haría un buen Carlos Ahumada, basta teñirle el cabello de negro y que se dejara crecer a barba. Catherine Zeta-Johnes podría hacer el papel de Rosario Robles (hay que llevar gente a la salas). Paul Giamatti haría un buen René Bejarano. Hubiera querido seguir con el “casting” pero al buscar a quien interpretara a Andrés López y a Bernardo Bátiz topé con pared, se aceptan sugerencias.

Claro que otros directores podrían llevar su historia al cine, quizás Oliver Stone la encontraría atractiva, pero lo más probable es que su obra se vería afectada por el sesgo que el tener ciertas amistades caribeñas le impondría.

Que el señor Ahumada se ponga alerta, quizás pueda vender los derechos de su historia a Hollywood y hacer, para variar, un negocio lícito.