“Las boletas contenidas en los paquetes electorales son indisponibles, incluso una vez concluido el proceso electoral, sin que para esto obste que las boletas aún se encuentren en poder de la autoridad, pues esta circunstancia no les da el carácter de información accesible”. -Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación

La imagen de arriba corresponde a un acta de escrutinio y cómputo de la pasada elección del dos de Julio. Esa acta es parte de la historia de esa jornada y de mi historia personal. En ella aparece mi firma como representante del PAN junto con la de los funcionarios de casilla y los representantes de la Coalición por el Bien de Todos, la Alianza por México y Nueva Alianza. Todos nosotros fuimos testigos de lo que ocurrió ese día, desde la mañana muy temprano hasta bien entrada la noche.

Al principio, los representantes de los partidos y coaliciónes nos mirábamos con desconfianza, pero al poco tiempo, podría decirse, que estábamos trabajando como equipo. Nos ayudábamos “cantando” en qué página del listado nominal se encotraba el ciudadano que iba a emitir su voto. También, cuando alguien tenía que separarse de la casilla para hablar con su coordinador o para ir al baño, alguien más se encargaba de preparar y “pasarle”, al que se había ido, la lista de los que habían votado durante su ausencia. Como en el lugar sólo había sillas para los funcionarios de casilla, yo le pedí a Mido que trajera sillas para todos y ya más cómodos, en los ratos en que no había votantes aprovechábamos para comer algo y entre tortas y refrescos nos poníamos a platicar de lo bueno que sería que los políticos aprendieran a trabajar juntos… como nosotros.

Para la noche, el ambiente, a pesar del cansancio era de franca camaradería. El cómputo de los votos fue relativamente rápido y fácil y todos estubimos de acuerdo con el resultado y por lo mismo firmamos el acta. Para cada uno de los partidos y coaliciones hubo una copia de la misma. Teníamos en nuestras manos copia fiel del documento oficial que daba fe de la voluntad popular tal y como se expresó en la casilla ese día.

La ley reconoce en esa Acta y no en las boletas el documento fundamental para determinar al ganador de la elección. Ello no es casual, pues los paquetes electorales y las boletas que ellos contienen pueden ser, una vez cerrada la casilla, robados, alterados o destruidos. Dicha práctica era común en el pasado y por eso la ley deposita el peso probatorio al acta que fue llenada por los funcionarios de casilla (todos ciudadanos) ante la mirada atenta de los representantes de los partidos que se llevarían copia de dicha acta, para defender ante la autoridad el resultado que en ella se expresara.

Hace unos días el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, al negar a los ciudadanos que soliciataron hacer un nuevo conteo a partir de las boletas reivindicó el valor que tienen dichas actas y por extensión el valor que tienen las firmas de todos los ciudadanos que quedaron asentadas en las mismas.

Ha habido voces que han dicho que el fallo del tribunal aumeta los motivos para la duda, que es una prueba de que hubo fraude y que el tribunal es cómplice del mismo. Quienes así se expresan mienten dolosamente porque saben que en las actas los resultados no les favorecieron y que cada acta refleja un conteo realizado “voto por voto” por ciudadanos que generosamente ofrecieron su tiempo y su esfuerzo el día de la elección y que solamente a través de la manipulación y la alteración de las boletas en un conteo posterior o mediante la presión política o el chantaje podrían obtener un resultado distinto al que muestran las actas.

Por eso mismo, la Coalición por el Bien de Todos jamás defendió, como correspondía, actas en mano, el resultado que decían haber obtenido. Por eso el cuento del “algoritmo” y el “fraude cibernético”, los videos sin sonido, el bloqueo al Paseo de la Reforma y sobre todo la terrible e injusta afirmación de que sus propios representantes se “habían vendido”.

Afortunadamente el IFE, sin estar obligado a hacerlo y en un acto de transparencia, ha puesto a disposición de todos, a través de su página de internet todas las actas de la elección del dos de Julio pasado, mismas que pueden consultarse haciendo click aquí.

Felicidades al tribunal por su decisión y gracias a todos los ciudadanos cuyos nombres y firmas plasmadas en cada una de las actas dan fuerza a nuestra joven democracia, especialmente a mis compañeros de ese día: Alfredo, José, Julio, Martha, Celina, María, Mithala, Olga y Nicolaza.