~ Yo me opongo a que se prohiba a los ciudadanos mexicanos el derecho de transportar (materiales peligrosos), a que solamente el gobierno pueda hacerlo bajo el argumento de que así todos estaremos más seguros. También me opongo a que se les prohiba a los ciudadanos mexicanos poseer y portar armas bajo ese mismo argumento.


“dangerous material”, originally uploaded by airn138.
 
Los ciudadanos mexicanos tenemos derecho a poseer y a conducir vehículos que transporten materiales peligrosos. Sin embargo, no cualquiera puede conducir un vehículo que transporte materiales peligrosos, ni cualquier vehículo puede transportar dichos materiales ya que los conductores deben obtener una licencia federal para conducir vehículos que transporten materiales peligrosos y se debe conseguir un permiso para que el vehículo pueda transportar dichos materiales.
 
Conseguir la licencia y el permiso antes mencionados no es fácil. Tanto los conductores como los vehículos deben cumplir con ciertas requisitos antes de obtenerlas. Dichos requisitos no son fáciles de cubrir, el trámite para la obtención de el permiso y la licencia es laborioso y tardado. No cualquiera puede obtenerlos.
 
Transportar materiales peligrosos, es, valga la redundancia, peligroso. Por lo mismo estoy de acuerdo en que exita una reglamentación que regule qué vehículos pueden transportar dichos materiales y quiénes pueden conducir dichos vehículos.
 
Yo me opongo a que se prohiba a los ciudadanos mexicanos el derecho de transportar dichos materiales, a que solamente el gobierno pueda hacerlo bajo el argumento de que así todos estaremos más seguros. También me opongo a que se les prohiba a los ciudadanos mexicanos poseer y portar armas bajo ese mismo argumento.
 
Eso no significa que yo esté a favor (como se ha asumido en algunos de los comentarios recibidos a mis dos anteriores entradas) de que no exista ningún tipo de ley, reglamento o sistemas de control que normen y regulen la forma en que los ciudadanos podríamos ejercer dicho derecho.
 
Tampoco quiere decir que yo esté a favor de que los problemas se arreglen al estilo del “viejo oeste” y que esté a favor de que los incidente de tránsito se resuelvan a balazos. Ni he pedido dejar en manos del gobierno la tarea de determinar, a capricho o discrecionalmente, a quién darle o a quíen negarle la posiblidad de poseer y portar un arma.
 
Hoy tuve la oportunidad de leer un artículo de la prestigiada revista The Economist al que hizo referencia mi amigo Ricardo Medina Macías en su blog Ideas al Vuelo. Los invito a leer el artículo completo haciendo click aquí.
 
Desde mi punto de vista y contrariamente a lo que opina Ricardo, dicho artículo no apoya la posición que él ha expresado tanto en su blog como en los comentarios que ha hecho en el mío, y que es la de oponerse al derecho a poseer y portar armas.
 
Si así fuera, porqué habrían de decir, en lugar de “deberían prohibirse las armas” o “los ciudadanos no deberían tener derecho a poseer o portar armas” lo siguiente:
 
“La prohibicion de armas de asalto debería reinstuirse y las salidas legales para evitar su implementación corregirse. Ningún civil necesita una AK-47 para fines de legítima defensa, pero puede ocmprarse una en linea por $379.99. Las armas deberían ser más seguras, contar con candados a prueba de niños obligatorios. Un sistema de registro de armas y dueños de armas, como el que existe en otros países ricos, no amenaza a nadie salvo a los criminales. Periodos de espera, un flujo de inteligencia más abierto, reglas más estrictas para el comercio de armas y una lista negra más amplia de personas inelegibles para poseer un arma sería de gran ayuda.”
 
Si leí bien, The Economist, lejos de manifestarse a favor prohibir las armas o en contra del derecho de poseer y portar armas sugiere una serie de cambios para reglamentar ese derecho y con las cuales yo estoy totalmente de acuerdo.
 
Mañana trataré de escibir sobre otra cosa.