No somos iguales, pero somos equivalentes
Posted on March 8th, 2007 in Uncategorized |
Hoy se celebra el día internacional de la mujer y lo único que se me antoja decir es lo siguiente: no somos iguales, pero somos equivalentes.
Mi esposa, mi madre, mi hija y mi hermana no son iguales entre sí y ninguna de ellas es igual a mí. No son y no somos iguales, pero somos equivalentes. Valemos lo mismo.
Sin embargo, en México y en el mundo no se reconoce este hecho. La discriminación contra la mujer existe, el mal trato y la violencia en contra de las mujeres es una realidad tan terrible como innegable y aunque muchas veces en teoría las mujeres teniene los mismos derechos que los hombres en la práctica no pueden gozar de ellos del mismo modo.
Frente a esta situación, sobran iniciativas que promueven la creación de leyes que dan trato distinto a hombres y mujeres. Eso a mí me parece aberrante e injusto.
Un ejemplo de ello es la iniciativa anunciada el día de hoy por Felipe Calderón de incrementar las penas federales en contra de los secuestradores con prisión de 30 años a cárcel vitalicia o cadena perpetua a quien prive de la libertad a mujeres, ancianos y niños. ¿Acaso es menos grave secuestrar a un hombre que a una mujer? ¿Por qué no condenar a cadena perpetua a todos los secuestradores independientemente de quién sea su víctima?
Debemos promover la igualdad ante la ley, la igualdad de oportunidades y el respeto efectivo a los derechos de las mujeres. Para hacerlo no hacen falta leyes que den trato discriminatorio a los hombres cuando no exista ninguna justificación para ello.
Así mismo, debemos impedir que se establezcan leyes y normas que otorguen privilegios en función del género en un afán de “igualarnos”, pues ello supone necesariamente una injusticia contra quienes se ven “forzados a la baja” a fin de cumplir ese tipo de leyes.
Yo quiero que mi hija viva en un país y en un mundo más justo, que se respeten sus derechos y se reconozca su valor como persona. Ese mundo y ese país no se construirá a base de leyes injustas y discriminatorias.
12 Responses
Ramón:
estoy de acuerdo contigo, no sabía de esa propuesta de Calderón, me parece discriminatoria, es cierto que históricamente la mujer ha estado en una posición social y política de desventaja frente al hombre pero la solución no es una especie de resarcimiento tardío que coloque ahora en una posición disminuida o de menos valor al hombre, creo que se puede construir más en el tema de la legislación y la violencia intrafamiliar
Sara,
Me alegra saber que compartes mi punto de vista.
En muchos casos es perfectamente aceptable que la ley contemple tratos distintos para hombres y para mujeres cuando se atiende a una condición inherente a las desigualdades que existen entre ambos.
Por ejemplo, es perfectamente entendible que exista una ley que impida despedir a una mujer de su trabajo en caso de embarazo. Un hombre no puede quedar embarazado y por ende no requiere esa protección.
En cambio se han llegado a aprobar leyes, como la de paridad del empleo que se aprobo en España y que seún entiendo, obliga a tener igual número de mujeres que de hombres en los empleos que ofrece el gobierno (por lo pronto).
Además la ley sólo aplica a la situaciones en que haya mayoría de hombres. Es decir, no obliga a contratar hombres en los casos en que haya una plantilla donde el 100% sean mujeres, pero obligaría a despedir al 50% de los hombres cuando la plantilla fuera solo de varones.
¿A tí te gustaría, como mujer, que te acusaran, con o sin razón, de que el puesto que tienes se lo debes a una ley como esa y no a tu talento o capacidad?
Además no se toma en cuenta la opinión de los individuos, la preferencia por ciertas profesiones. No dudo que haya mujeres que deseen ser bombero o policía de caminos y no creo que debiera impedírseles dedicarse a esas profesiones si pueden desempeñar bien esa tarea. Pero tampoco creo que sea malo que ciertas en ciertas profesiones por cuestión de preferencia abunden mas hombres que mujeres.
Todos los seres humanos somos equivalentes. Ese es, a mi entender, un punto de partida inteligente para poner en un lugar adecuado todas las discusiones, reflexiones e “iniciativas” que tengan ver con discriminación. De otra forma, embobándonos con la falsa “igualdad” -!por Dios, si ni siquiera nuestros ojos o nuestras orejas son iguales!- se cae muy fácilmente en despropósitos.
El sesgo discriminador - aparentemente justiciero, pero en el fondo profundamente injusto- de la iniciativa que comentas es muy preocupante…Cuidado con las ocurrencias “políticamente correctas” que sus asesores les venden a los políticos…
Lo grave es que hay muchos discursos, días internacionales, sesudas conferencias y demás…y en la vida cotidiana muchas mujeres y muchos hombres siguen padeciendo discriminación en México. Tengo cuatro hijas que - sumadas a mi mujer- conforman una abrumadora mayoría en mi casa…frente a una minoría privilegiada que somos yo…y dos perros (machos hasta donde sabemos). La primera discriminación que sufrieron mis hijas por el hecho de ser mujeres fue en la escuela de monjas, la mayoría de estas piadosas mujeres hicieron todo lo posible para inculcarles que el mejor destino para una mujer es casarse con un buen partido terminando la preparatoria…, a mi hija mayor la veían como bicho raro porque desde la escuela preparatoria quería hacer una carrera académica y obtener un doctorado…(Por supuesto, las monjitas no lograron su propósito…tal vez porque mis hijas provienen de una familia extensa en la que ha sido común, desde el siglo XIX, que haya mujeres profesionistas)…Pero también fueron y son discriminadas no por el hecho de ser mujeres, sino por ser “intelectuales”, por ser güeritas - en México o eres “prieto” o eres “güero”, no hay matices- y por muchas cosas más…No me parece que esto se vaya a solucionar multiplicando los “días internacionales” de…los güeritos, los prietitos, los intelectuales, los trabajadores manuales, los reprobados, los “nerds”, los que hablan otro idioma que su lengua materna, los monolingües y demás…
En fin, ojalá más allá de Instituos Nacionales, Días Internacionales e Inciativas ocurrentes…hagamos algo, cada cual, ¡ya!, para vivir de veras como equivalentes (iguales en valor) en lugar de soñar la pesadilla de que todos somos idénticos…
Saludos.
Visitando una vez más éste sitio.
Con respecto a la ley propuesta por Calderón de endurecer las penas en contra de la violencia intrafamiliar y el secuestro ejercido a mujeres, niños y personas de la tecrcera edad ,en un intento político(demagógico) de desacierto. Propone dicha ley que va en contra de la igualdad ante las leyes de todos los ciudadanos que contiene la carta magna, contraviniendo la propia equidad de género, y sin tomar en cuenta medidas reales de erradicación de la violencia de género, medidas de prevención de la violencia,a través de la educación, promover la eliminación de la discriminacion que se enseña en contra de las mujeres por la cultura(por mencionar algunas medidas)y extender las leyes de proteccion de las mujeres no sólo en programas sociales sino como una verdadera tarea del estado que debe salvaguardar la igualdad e integridad de los miembros dentro de él , así como proteger sus derechos, y no engrosando más los códigos penales que no se aplican.
A veces soy bastante pesimista en cuanto al rumbo y la calidad de vida de nuestro país, pero cuando leo a personas como tu me vuelve el optimismo, tienes razón equivalencia para todos si es que queremos crecer, mejorar.
Me parece que ya habia estado por aqui antes, llegue por medio del blog del buen amigo Sergio Quiñones y también te he leido con Pereque (otro buen amigo).
Esta es mi casa por si gustas visitarme:
http://www.diosesmuertos.blogspot.com
saludos!
Ricardo,
Apropósito de la discriminación, recuerdo un cartón de Paco Calderón en el que presentaba el caso de dos personas que se ganaban la vida en la calle cerca de su casa: un menonita y un indígena.
Paco señalaba, y conta toda razón, que uno de ellos vive en el desamparo: el menonita.
Para el menonita no hay ninguna ley especial de los pueblos menonitas, tampoco hay un insituto nacional menonitista, los políticos no se disfrazan de menonitas para visitar sus poblados y pedir su voto, ni tienen salas dedicadas a ellos en ningún museo… sin embargo la calidad de vida de los menonitas generalmente es superior a la de los indígenas.
No digo lo anterior en un afán de negar la problemática que se vive en las comunidades indígenas de este país, sino de apuntar lo poco que los insitutos y leyes pueden hacer frente a este tipo de problemas. Las soluciones están en otro sitio.
Si las leyes, los institutos y los días conmemorativos no han logrado cambiar de forma significativa la situación de los indígenas, ¿por qué habrían de funcionar para las mujeres?
Denisse,
Me siento privilegiado de que hayas visitado nuevamente este sitio. También de estar de acuerdo contigo en este asunto. La responsabilidad del estado es la de proteger los derechos de TODOS.
Si una hija golpea a su madre, o una madre a su hija no deberían de ser tratadas de forma distinta a la que son tratados un hijo que golpea a su madre o un padre golpeando a su hija.
Tampoco podemos esperar a que el gobierno haga todo por nosotros. La sociedad (y eso es muy ambiguo, así que haré un close-up), la familia tuya, la mía, la gente como tú y como yo, tiene también su responsabilidad. Si ponemos la razón por delante, no tenemos porqué “imitar” lo que hicieron nuestros padres (o lo que hace todo el mundo) sólo porque así fue y punto. Si venimos de una familia donde a las mujeres se les trata sólo como cocineras-sirvientas-nanas-meretrices, no tenemos por qué repetirlo. Si somos madres, tenemos que empezar a educar a niños que no sean pequeños machitos en su trono; si somos padres, tenemos que asegurarnos que la forma en la que tratemos a nuestra pareja sea un modelo para nuestros hijos: permitiéndole que se desarrolle de la manera que quiera, compartiendo todas las tareas domésticas, tratándola como un ser equivalente. Los machos, los golpeadores, los que violan porque creen que una “provocación” los exime, los que discriminan, ellos no se crearon por generación expontánea ni en el vacío. Son hijos de padres y madres que discriminan o permiten ser discriminados, que fotocopian estos patrones que tanto daño nos hacen a todos como sociedad.
Totalmente de acuerdo en que la ley que castiga más el secuestro de mujeres niños y ancianos es una tontería. Una vida humana es una vida humana, sin importar los genitales o los años que hayan transcurrido desde que vino al mundo por primera vez.
Humberto Blake,
Gracias por visitar. Me gusta pensar en mi mismo como un optimista escéptico. Son demasiadas las cosas que marchan mal en este país y en el mundo. Un ejemplo de ello es la matanza de focas que presentas en tu blog.
Pero al mismo tiempo, cuando veo todo lo que hemos podido avanzar y los obstáculos que los seres humanos hemos podido superar como especie a lo largo de la historia, me siento obligado a ser optimista.
Requesón Alegre,
Estoy de acuerdo en que es la familia la que permite que la discriminación contra la mujer prevalezca. La discriminación también es un hábito que se aprende, como el hábito de lavarse los dientes.
Hola Ramón,
Hace un par de semanas mi niña de 4 años entró en una discusión acerca de las diferencias humanas (parece algo rebuscado para alguien de 4 años)
El asunto fue simple, mi niña es de piel blanca (mi esposa es blanca y yo moreno). La discusión comenzó cuando mi hija comparó la piel suya con la de otra persona y dijo “yo soy blanca y tú eres cafe”; inmediatamente no falto alguien (una tía, hermana de mi esposa) que intentó explicarle que todos somos iguales. Claro que mi hija, con su lógica no adulterada, le dijo a su tía que no era cierto, que todos eramos diferentes e hizo una comparación de su piel con la de ella.
Ya en la casa, mi hija me preguntó/afirmó “¿verdad que no todos somos iguales?”, ya mi esposa me explicó cuál era la situación y le dije a mi hija “tienes razón hija, no somos iguales; tú tienes algunas cualidades físicas y mentales que otros no tienen, y hay otros que tienen cualidades que tú no tienes; es muy bueno ser diferentes”. Pero mi hija no quedó contenta, en la siguiente oportunidad que tuvo, retomó la discusión con sus tíos y les dijo “mi papá dijo que todos somos diferentes”
Ojalá y que poco a poco se entienda que innegablemente todos somos diferentes y para explotar al máximo nuestras diferencias (cualidades), debemos todos estar parados sobre un suelo parejo (privilegios para nadie)
Artemio,
Te invito a leer otro post que escribí titulado “Viva la desigualdad”.
La desigualdad, es un atributo eminentemente humano, un reflejo de nuestro desarrollo como especie. Es precisamente la desigualdad lo que nos separa de la marabunta o la manada. No somos iguales, pero debemos recibir el mismo trato ante la ley.
http://disiento.blog.com/1146619/