La Otra Verdad Inconveniente
Posted on February 19th, 2007 in Uncategorized |
Al Gore, ex-presidente de los Estados Unidos y protagonista del documental nominado al Oscar Una Verdad Inconveniente (An Inconvinient Truth) en la que se alerta sobre los riesgos del “calentamiento global” fue exhibido como un hipócrita en un reportaje especial de Sean Hannity para Fox News que puedes ver haciendo clic aquí.
En dicho reportaje se muestra cómo el ex-presidente, que nos urge a reducir las emisiones de carbono y nos hace sentirnos culpables por utlizar coches que no sean, por lo menos híbridos, utilizaba y continúa utilizando uno de los medios de transportes más contaminantes que existen en el mundo: el jet privado.
Incluso se da cuenta de un viaje que realizó en el Airforce 2 (un Boeing 757) para transportarse de New Hampshire a Washington y que emitió en el trayecto nada menos que 22,000 toneladas de Bioxido de Carbono. Supongo que para el Sr. Gore el viaje valió la pena, pues el motivo para hacerlo era el de asistir a un informe de gobierno del entonces presidente Clinton en el que hablaría, ni más ni menos, que de los peligros del “cambio climático”.
Yo estoy a favor de la eficiencia en el uso de los recursos, de la búsqueda de fuentes de energía alterna, de que las actividades humanas tengan el menor impacto posible en el ambiente, pero no creo que el asiento de piel de un jet Gulfstream sea el sitio apropiado para pontificar en contra de las altas emisiones de carbono.
Quizás además de recomendar el uso de su calculadora de impacto ambiental por emisiones de carbono, el señor Al Gore debería de usarla también. Pero quizás la verdad que le revele resulte tan “inconveniente” como la que la báscula me muestra cada mañana.

10 Responses
Ya ves como son las cosas en este mundo de locos, donde actores, cantantes y escritores pro-socialistas, son capaces de amasar grandes fortunas gracias al capitalismo.
Ahora tenemos a ecologistas contaminando al mundo.
Simplemente son una bola de hipócritas.
Artemio,
La hipocresía no es monopolio de los “socialistas” entre los “capitalistas” también abunda.
Baste decir que siempre me alegraré cuando se desenmascare a un hipócrita. ¡Lástima que Sean Hannity no tenga la gracia de Michael Moore!
No sé si me preocupa más estar rodeado de hipócritas o que los hipócritas enarbolen banderas que la generalidad identificamos como positivas: el bienestar social, ecológico, económico, espiritual, la libertad, etc.
El descrédito e indiferencia de las iniciativas por la convivencia del progreso y el medio ambiente me duelen más que el desprestigio de cualquier vocero.
Saludos.
Flavio,
Creo que tienes razón. Más que el desprestigio del vocero, lo que debe preocupar es el daño que dicho desprestigio puede causar a las iniciativas que se enarbolan cuando estas se trata de buenas iniciativas.
Por lo que hace al “cambio climático” hay mas estridencia que ciencia en el discurso político y mediático. Aunque la mayor parte de los políticos quisieran que todos creyeramos que el “calentamiento global” no es objeto de debate, en realidad lo es.
Complemento a la otra verdad incómoda: En el eco-alarmismo hay una soterrada aversión - casi horror- a que los países pobres y en desarrollo progresen. Un “argumento” eco-alarmista que vende mucho en los países ricos es el siguiente: ¿Qué va a pasar cuando millones de chinos, de indios, de peruanos, de bolivianos, de mexicanos, y hasta de africanos, tengan uno o dos automóviles, casa con alberca (cuya agua será calentada mediante combustibles fósiles), y además empiecen a viajar en avión? Además de estropearnos el paisaje, van a “popularizar” el bienestar (¡qué horror!), van a democratizar los privilegios…Mejor hay que decirles que no lo hagan, que el progreso es malo, que el bienestar no es tan bonito como nos imagínabamos, que si progresan se van a acabar el planeta…etcétera, etcétera…Más o menos el mismo argumento clasista, discriminador, elitista, de quienes viven en un selecto barrio residencial en una ciudad del medio oeste de Estados Unidos y empiezan a ver, con horror, que llegan judíos, negros, latinos…que han progresado y que también quieren vivir bien: El barrio se abarata y baja el precio de nuestras viviendas…Al Gore te diría que la contaminación que provocan sus frecuentes viajes en avión es marginal porque sólo lo hacen él y unos cuantos más, que se ven a sí mismos como la vanguardia de la humanidad: Y hacen tales viajes, con todo el dolor de su corazón, porque están convencidos de que la salvación del planeta consiste en decirnos: No nos imiten, no progresen…No vayan a terminar, como yo, viajando todos los días en avión. (Versión cínica: No vengan a nuestro selecto barrio porque si lo hacen el barrio dejará de ser “selecto”). Deshonestidad intelectual en su máximo esplendor.
El comentario de Ricardo Medina me recuerda al argumento principal de Heath y Potter en Rebelarse vende (Taurus, un libro que QUIERO Y DEBO comprar): la contracultura es un medio para obtener estatus social, cultural y moral, luego entonces una magnífica oportunidad de hacer negocio y alimentar al mismo sistema que dicen despreciar.
Y ya viene otra iniciativa que me parece de villamelones: el Live Earth. ¿Por qué tengo la impresión de que las sedes de los conciertos van a acabar hechas un chiquero no biodegradable?
Saludos, P.
Ricardo,
No se si en el fondo exista esa aversión al progreso entre los eco-alarmista, pero no dudo que lo haya.
Tampoco dudo que parte del exito que tienen se debe a que pueden explotar el “sentido de culpa” que existe entre muchos habitantes del primer mundo por disfrutar de lo que tienen.
Además han sabido explotar muy bien entre los jóvenes la idea de que salvar al mundo es “cool”. Después de todo tratar de salvar al mundo marchando en contra del calentamiento global es más fácil que aprender química y física para intentar hacer lo mismo…
Pereque,
Yo tengo el libro y estoy de acuerdo en que debes de comprarlo.
A mi me encantó la historia de la chica que vivía en un “flat” en una zona industrial que se sentía ofendida porque las autoridades cambiaran el uso de suelo de la zona a uso urbano. Al parecer no le gustaba mucho la idea de dejar de ser “rebelde” y “especial”.
No entiendo tu crítica, rmg.
¿Como debería trasladarse? ¿caminando? ¿en patineta? ¿en globo aerostático?
¿Debería ponerle asientos de madera…hmmm no porque lo van a criticar por apoyar la tala de árboles….hmmm de plástico!..no no no porque es producido con petróleo….¡Ya sé! que lo hagan con basura reciclada!!!…
No seamos tontos, en ves de criticar a alguien que por lo menos hace algo, reflexionemos y no nos pongamos en la tesitura de ¿porque yo, que soy pobre, voy a ahorrar energía y todo eso cuando los ricos gastan 1000 veces mas que yo y se cagan en Gore?… por esa tesitura está el mundo en la situación que está, todos nos lavamos las manos, vos, rmg, yo… todos.
Pablo Schwindt
mediacontacto@gmail.com
Pablo,
Agradezco mucho tu comentario y lamento que no hayas entendido mi crítica.
Yo no estoy de acuerdo en que sea tonto el criticar al Sr. Gore porque “por lo menos hace algo”. Tampoco creo que al hacerlo esté promoviendo el desperdicio de energía o el no asumir las propias responsabilidades.
Al criticar al señor Gore critico la hipocresía y su falta de congruencia, que son criticables independientemente del mensaje que pretende difundir. Pues aunque lo que diga el sr. Gore fuera totalmente cierto, sus acciones terminan por darle armas a sus detractores y minar su causa.
Personalmente estoy en contra del desperdicio, la ineficiencia y la contaminación. Pero también en contra de la exageración y la mentira. No creo que el fín justifique los medios. No pienso que sea lo mismo “hacer algo” que “hacer lo correcto”.