~ existe una tremenda oportunidad para mejorar la producción (de maíz) con la introducción de una medida relativamente sencilla: incrementar el uso de fertilizantes.

Morrow Plots, originally uploaded by MiddleEarthTraveller.

Pocas cosas pueden ayudar a nuestro país más que la utilización de fertilizantes para la producción de maíz. En México se fertiliza poco y mal. Entiendo que en México se consume menos de la mitad del fertilizante por hectárea del que se consume en otros países de grando similiar de desarrollo, como Brasil.

Aunque los beneficios de la fertilización son ampliamente conocidos, no están lo suficientemente difundidos y valorados entre los agricultores de México. Mi padre suele decir que en México la agricultura es una industria extractiva, como la minería, pues se extraen año tras año los nutrientes del suelo hasta que la producción se vuelve raquítica a causa de su agotamiento, lo cual lleva al abandono de dichas tierras o a tener que resignarse a obtener cosechas siempre pobres.

Son muchas las explicaciones que pueden darse a la falta de la utlización de fertilizantes en México. Pero la más vergonzosa de ellas es que cuando el gobierno tenía el monopolio de la producción de fertlizantes se decidió por una parte, y con el “noble propósito” de “eliminar intermediarios”, desmantelar la red de distribución que existía en México y que cumplia la importante tarea de hacer llegar el fertilizante a casi todo el país y por la otra “decretar” que los suelos de México no necesitaban fertilizantes distintos a los que producía la empresa del gobierno. Obvia decir que al haber menos fertlilizantes (en variedad y disponiblidad) el uso de los mismos fue menguando al igual que la posibilidad de que los usuarios valoraran sus bondades.

Como dije antes, los beneficios de la fertilización son ampliamente conocidos y  se conocen desde hace mucho tiempo. En la parcela experimental conocida como “Morrow Plots” de la Universidad de Illinois, posiblemente el experimiento agrícola más antiguo de este continente, se han venido registrando desde 1876 los rendimientos en la producción de maíz para medir el efecto de la rotación del cultivo y la fertilización. Es tan importante para la Universidad la continuidad del experimento que cuando el crecimiento del campus universitario requirió la construcción de una biblioteca a un lado de los campos, se decidió hacerla subterránea para no afectar con la sombra al experimento.

En la siguiente gráfica que preparé, utlizando información de la Universidad puede observarse claramente el impacto que ha tenido la fertilización en la producción a partir de su introducción en los años cincuentas.

Vale la pena hacer notar que dicho experimiento se hace en condiciones de temporal lo que explica las variaciones tan fuertes que puede haber en el rendimiento de un año a otro y que las variedades de maíz utlizadas han cambiado con el paso del tiempo, locual explica una tendencia a la alza en todas las líneas como un reflejo del mejoramiento genético.

Los rendimientos que actualmente se obtienen en México se asemejan mucho a las de la línea azul en la parte baja de la gráfica que corresponde al monocultivo sin fertilización y los de Estados Unidos a los de la linea naranja en la parte superior que coresponde a fertilización con rotación de cultivos. Es decir, tenemos rendimientos semejantes a los que se tenían en Estados Unidos hace más de 120 años porque nuestras prácticas agrícolas son semejantes a las que entonces se usaban en ese país.

Si bien es cierto que la realidad de nuestra agricultura para la producción de maíz es terrible, también es cierto que la gráfica sugiere que existe una tremenda oportunidad para mejorar la producción con la introducción de una medida relativamente sencilla: incrementar el uso de fertilizantes.

Promover el uso de fertilizantes es una excelente inversión. No creo que ningún otro insumo agrícolas genere una rentabilidad más grande que la que proporcionan los fertilizantes. Su uso beneficia a todos, pero muy especialmente a los productores más pequeños y menos desarrollados tecnológicamente, pues es precisamente en los suelos más pobres donde los fertilizantes muestran mejor sus bondades.

Dicho eso, no queda mas que agradecer a Dekalb que hace algunos años me hubiera invitado a conocer los Morrow Plots.