“Protegeremos a los productores nacionales ante la apertura comercial indiscriminada y sin límites. Particularmente, se impulsará un plan de acción para impedir que en 2008 se aplique la cláusula del Tratado de Libre Comercio que permite la libre importación de maíz y frijol, lo cual significaría un golpe definitivo a 4 millones de familias campesinas.” - 20 Compromisos básicos del Gobierno Legítimo del México.

 

 

Sott Adams, dice que no le preocupan los problemas que se ven venir, como el calentamiento global, pues a lo largo de la historia casi todas las cosas malas que se han anunciado con años de anticipación que ocurrirían finalmente no sucedieron: no se desató una guerra nuclear entre EU y la URSS en los setentas, no se acabó el petróleo en los ochentas,  el SIDA no acabó con la raza humana en los noventas y en el dosmil ningún avión se estrelló a causa del “error del milenio”.

Todo parece indicar que la entrada en vigor de la cláusula del TLC que permite la libre entrada de maíz y frijol a México a partir del año 2008 tampoco será “un golpe definitivo a 4 millones de familias campesinas”. A sido tal el incremento en la demanda de maíz para producir etanol que su pecio se ha disparado y por lo mismo se espera que la superficie dedicada a su producción aumente a costa de la de otros cultivos como la soya o el frijol lo cual necesariamente impulsará sus precios también a la alza.

Así las cosas, lo más probable es que los productores de maíz y frijol en México no tendrán mucho de que preocuparse pues  podrán vender sus producto a precios muhco más altos pues el mercado le ha hecho la tarea a AMLO y los granos importados muy probablemente serán más caros en el 2008 de lo que lo son hoy, apesar de la entrada en vigor de la antes referida cláusula del TLC.

Lamentablemente serán más 100 millones de consumidores quienes tendrán ahora que precuparse por el aumento de los precios los productos agrícolas, especialmente de las tortillas que hoy se venden ya en algunas regiones $12 pesos el kilo y hay quienes preven que llegue pronto a los $15 pesos.

A mis clientes y a mi empresa le benefician que se eleven los precios de los productos del campo, pero el problema que pudiera representar que millones de consumidores encuentren que los alimentos están caros y escasos podría ser muchísimo más grave que el que hoy enfrentamos quienes formamos parte del sector agrícola.

El “presidente legítimo” ya puede ir borrando un punto de sus 20 compromisos.