~hay gente que dice estar de acuerdo con que el gobierno supervise el cumplimiento de los propósitos de año nuevo y a que sancione a quienes no cumplan con los suyos.

Pico de Orizaba, originally uploaded by Von Kinder.

Me gusta ir al peluquero porque me encanta acariciar mi cabellera recién rapada y para poder hundirme en el placer culposo de leer el TVyNovelas o el TVNotas. Se aprende mucho leyendo tales publicaciones. En una de ellas, por ejemplo, me enteré que unas de las primeras víctimas mexicanas del terrorismo Islámico fueron la madre y una hermana del comediante Jorge Ortiz de Pinedo (por favor tomen nota mis ingenuos y optimistas paisanos que creen que estamos a salvo del terror islamista porque nos gusta comer tacos y sabemos cantar alguna canción de José Alfedo Jiménez).

También me gusta comer en los restaurantes de carretera que dejan el televisor encendido y sintonizado en canal de las estrellas para disfrutar de otro placer culposo: ver su programación de medio día. Nada como poner el cerebro en neutral después de algunas horas de manejo estresante por las horribles carreteras mexicanas y ver un programa en el que el elenco hace esfuerzos sobrehumanos por mantener su precario rating a base de comedia barata, parodias mal logras, ridiculizándose entre sí o al público emulando al difunto Paco Stanley, al que lamentablemente hoy se recuerda más por la forma en que murió que por sus exquisitas declamaciones que llenaron nuestras almas de gozo.

A principios de semana en mi regreso a Tampico, paré en “El Lindero” un muy recomendable restaurante a las afueras de Ozuluama donde se pude comer cecina con enchilada (para los valientes), encremadas o enpipianadas, un auténtico manjar de las Huastecas (sin duda precursor de la casi universal “carne a la tampiqueña”) y ser objeto de las atenciones del eficaz aunque inexpresivo mesero Chepo. Yo estoy seguro que Chepo o es un zombie o debe tener clones, pues no importa la hora o el día que pase a dicho restaurnate, invariablemente me atiende Chepo.

El caso es que en “El Lidnero” estaban pasando “La hora de la Papa” y el personaje homosexual, que nunca falta en este tipo de programas, nos dió a conocer sus sistema para cumplir sus propósitos de año nuevo: elegri propósitos realizables, como NO escalar el Popocateptl o dejarse el Bigote si ya se tiene uno.

Así que siguiendo su consejo hice mis propósitos para este año y he decidido compartirlos con ustedes:

  1. No escalaré el Pico de Orizaba.
  2. No votaré por ningún candidato del PRD.
  3. Reconoceré a Felipe Calderón como presidente de México.
  4. No me convertiré al Islam.
  5. Beberé Coca-Cola light.
  6. Compraré un Wii para que mi hijo y yo jugaremos con él.
  7. Escribiré muchos posts en mi blog
  8. Solamente molestaré por las cosas que no me gustan o con las que no esté de acuerdo.
  9. Sacaré a pasear a mi perra al menos una vez en el año…
  10. … y a mi esposa también.

Como pueden ver, también se pueden aprender cosas viendo la tele, algunas de ellas terribles, como el que en un “sondeo” realizado en la calle por un reportero del dicho programa  hayan mostrado que hay gente que dice estar de acuerdo con que el gobierno supervise el cumplimiento de los propósitos de año nuevo y que imponga sanciones a quienes no cumplan con los suyos.