Rebeliones simultáneas en contra el autoritarismo
Posted on September 16th, 2006 in Uncategorized | 7 Comments »
~ Ambos personajes son dogmáticos y satanizan al contrario, uno tiene su “eje del mal” y el otro tiene a “la ultra derecha”. El innombrable de uno es el Bin Laden del otro. No alinearse a su causa es lo mismo que apoyar al enemigo, ya se éste “el Yunque” o “al-Qā‘ida”.

Me llama poderosamente la atención que en dos países distintos, y en dos partidos políticos ubicados en polos opuestos del espectro ideológico, estén surgiendo movimientos de rebelión en contra del autoritarismo de sus respectivos líderes. Los partidos son el PRD y el Partido Republicano, los líderes son Andrés Manuel López Obrador y George W. Bush.
Estos movimientos están siendo encabezados en un caso por Cuauhtémoc Cárdenas y en el otro por Colin Powell, ambos personajes destacados de sus respectivos partidos y considerados como “moderados” por sus adversarios. Ni el primero ni el segundo ostentan cargos partidistas y niguno de los dos forma parte del equipo cercano a los líderes en cuestión. Tanto Colin como Cuauhtémoc han sabido mantenerse a una “distancia prudente” y podría pensarse que han esperado el momento oportuno para retornar, con fuerza, a la arena política.
Tanto Bush como AMLO llegaron a convertirse, en buena medida, en la encarnación misma de sus partidos. Bajo su liderazgo los espacios para el disentimiento son (o eran por lo menos) mínimos. El disentir equivalía a oponerse y oponerse equivalía a estar en contra de ellos, era estar en contra del partido y de la patria. Ambos personajes son dogmáticos y satanizan al contrario, uno tiene su “eje del mal” y el otro tiene a “la ultra derecha”. El innombrable de uno es el Bin Laden del otro. No alinearse a su causa es lo mismo que apoyar al enemigo, ya sea éste “el Yunque” o “al-Qā‘ida”.
Afortunadamente, creo yo, el autoritarismo y la soberbia de ambos personajes comienza a pasar factura en la forma de pérdida de respaldo popular. En sus partidos se empieza a custionar seriamente si son un activo o un lastre. La rebelión ha comenzado y está siendo encabezada por aquellos que en algún momento y desde la arrogancia que la popularidad infunde fueron menospreciados.
Ya veremos si la rebelión cobra fuerza o se extingue. El peso de esos liderazgos se dejará sentir, para bien o para mal, muy pronto en las urnas. Veremos que sucede con el liderazgo de AMLO tras las elecciones de Tabasco y con el de Bush tras las elecciones para renovación del congreso estadounidense.















