“Precisamente, ya estamos elaborando una propuesta al nuevo gobierno del Distrito Federal, para que implemente un mecanismo y aquí, en el DF, la leche Liconsa siga costando $3.50 y no $4.50 como quiere la derecha reaccionaria.” - Andrés Manuel López Obrador


World’s Champion Milk Cow, originally uploaded by Jim Carson.

No era una vaca cualquiera. Se llamaba Siegis Pieterje Prospect, vivió para servir a la humanidad y fue la campeona mundial de las vacas lecheras. Nació en 1913 y murió en 1923. En dos años distintos estableció records de producción anual de leche por encima de los 15,600 litros.

Lamentablemente se trataba de una vaca capitalista y reaccionaria. Toda su vida la pasó en las granjas Carnation en el estado de Washington, Estados Unidos y jamás produjo un litro de leche Liconsa, de esos que AMLO quiere vender a $3.50.

Para quienes no lo sepan, el costo de producción de un litro de leche en Nueva Zelandia, el país más eficiente en la producción de leche y el mayor exportador de dicho producto en el mundo es de poco menos de $1 peso, cosa que logran sin subsidios por cierto. En Estados Unidos debe estar por debajo de los $3 pesos, a pesar de los abundantes subsidios. En México, donde muchos ganaderos quisieran recibir tantos subsidios como sus contrapartes nortemaricanos, sobrepasa sin duda los $2.5 pesos y muy probablemente en algunas zonas alcance los $3.5 pesos a los que se vendía la leche Liconsa.

Sabiendo esto, no debería sorprender que no se pueda enocontrar en la página de la profeco una sola tienda en el D.F. donde el litro de leche entera se venda por menos de $7.90 pesos. No hace falta ser un genio para entender que al costo de producción, hay que añadirle los costos de tranporte, refrigeración, pasteurización, envasado, almacenamiento, y la utilidad que todos los que realizan estas tareas esperan recibir y que para poder venderlo a $3.5 pesos haría falta una de las siguientes tres cosas:

  1. Que el litro de leche no fuera en realidad un litro de leche (recordemos la famosísima “leche Betty”)
  2. Que se pague a los productores y procesadores de leche menos, lo cual necesariamente llevaría al punto 1, o
  3. Que alguien pague la diferencia entre el precio real de la leche y el precio al que se pretende vender. Ese alguien no será el gobierno, sino todos los ciudadanos, lo cual no necesariamente evitaría que se incurriera además en el punto 1.

De acuerdo a información de la SAGARPA Los mexicanos tenemos un consumo percápita de leche de apenas la mitad del de los países desarrollados (33% del de los holandeses, por ejemplo), pero es de casi todos conocido que nuestro consumo percápita de refescos es de los más altos del mundo.

Teniendo esto en cuenta ¿realmente es un problema el precio de la leche en México? ¿Si la leche fuera grátis en cuanto aumentaría el consumo? ¿Si no se vendiera un solo litro de leche subsidiado en cuánto caería?

Mi abuelo tenía vacas de ordeño, y dos veces al día, por la mañana y por la tarde, mi abuelita Reyna vendía la leche. Ella tenía una regla de oro por lo que hacía al precio: jamás vender un litro de leche más barato que un litro de Coca-Cola y cuando alguien se quejaba del precio se lo hacía notar.

Cuesta mucho más trabajo producir un litro de leche que un litro de Coca-Cola y la leche es un producto sumamente nutritivo y sin duda un alimento fundamental para el desarrollo de los niños. Deberíamos de estar dispuestos a pagar por un litro de leche más de lo que pagamos por una botellita de agua de esas que nuestros políticos suelen beber durante sus aburridísimos discursos.

No tengo forma de probarlo, pero presiento que el subsidio a la leche lo único que logra es liberar parte del ingreso de las familias para comprar otras cosas distintas a la leche como refrescos, cigarros, cervezas o tonos para celular y que de ningún modo garantiza que los niños, presuntos beneficiarios del programa, reciban en realidad más o mejor leche.