No era una vaca cualquiera.
Posted on November 22nd, 2006 in Uncategorized |
“Precisamente, ya estamos elaborando una propuesta al nuevo gobierno del Distrito Federal, para que implemente un mecanismo y aquí, en el DF, la leche Liconsa siga costando $3.50 y no $4.50 como quiere la derecha reaccionaria.” - Andrés Manuel López Obrador
No era una vaca cualquiera. Se llamaba Siegis Pieterje Prospect, vivió para servir a la humanidad y fue la campeona mundial de las vacas lecheras. Nació en 1913 y murió en 1923. En dos años distintos estableció records de producción anual de leche por encima de los 15,600 litros.
Lamentablemente se trataba de una vaca capitalista y reaccionaria. Toda su vida la pasó en las granjas Carnation en el estado de Washington, Estados Unidos y jamás produjo un litro de leche Liconsa, de esos que AMLO quiere vender a $3.50.
Para quienes no lo sepan, el costo de producción de un litro de leche en Nueva Zelandia, el país más eficiente en la producción de leche y el mayor exportador de dicho producto en el mundo es de poco menos de $1 peso, cosa que logran sin subsidios por cierto. En Estados Unidos debe estar por debajo de los $3 pesos, a pesar de los abundantes subsidios. En México, donde muchos ganaderos quisieran recibir tantos subsidios como sus contrapartes nortemaricanos, sobrepasa sin duda los $2.5 pesos y muy probablemente en algunas zonas alcance los $3.5 pesos a los que se vendía la leche Liconsa.
Sabiendo esto, no debería sorprender que no se pueda enocontrar en la página de la profeco una sola tienda en el D.F. donde el litro de leche entera se venda por menos de $7.90 pesos. No hace falta ser un genio para entender que al costo de producción, hay que añadirle los costos de tranporte, refrigeración, pasteurización, envasado, almacenamiento, y la utilidad que todos los que realizan estas tareas esperan recibir y que para poder venderlo a $3.5 pesos haría falta una de las siguientes tres cosas:
- Que el litro de leche no fuera en realidad un litro de leche (recordemos la famosísima “leche Betty”)
- Que se pague a los productores y procesadores de leche menos, lo cual necesariamente llevaría al punto 1, o
- Que alguien pague la diferencia entre el precio real de la leche y el precio al que se pretende vender. Ese alguien no será el gobierno, sino todos los ciudadanos, lo cual no necesariamente evitaría que se incurriera además en el punto 1.
De acuerdo a información de la SAGARPA Los mexicanos tenemos un consumo percápita de leche de apenas la mitad del de los países desarrollados (33% del de los holandeses, por ejemplo), pero es de casi todos conocido que nuestro consumo percápita de refescos es de los más altos del mundo.
Teniendo esto en cuenta ¿realmente es un problema el precio de la leche en México? ¿Si la leche fuera grátis en cuanto aumentaría el consumo? ¿Si no se vendiera un solo litro de leche subsidiado en cuánto caería?
Mi abuelo tenía vacas de ordeño, y dos veces al día, por la mañana y por la tarde, mi abuelita Reyna vendía la leche. Ella tenía una regla de oro por lo que hacía al precio: jamás vender un litro de leche más barato que un litro de Coca-Cola y cuando alguien se quejaba del precio se lo hacía notar.
Cuesta mucho más trabajo producir un litro de leche que un litro de Coca-Cola y la leche es un producto sumamente nutritivo y sin duda un alimento fundamental para el desarrollo de los niños. Deberíamos de estar dispuestos a pagar por un litro de leche más de lo que pagamos por una botellita de agua de esas que nuestros políticos suelen beber durante sus aburridísimos discursos.
No tengo forma de probarlo, pero presiento que el subsidio a la leche lo único que logra es liberar parte del ingreso de las familias para comprar otras cosas distintas a la leche como refrescos, cigarros, cervezas o tonos para celular y que de ningún modo garantiza que los niños, presuntos beneficiarios del programa, reciban en realidad más o mejor leche.

7 Responses
¿Entonces los precios no se fijan nada más porque un político bueno como el pan de dulce, más bienintencionado que un cura con el monaguillo, así lo decrete?
¿Las vacas son tan reaccionarias que no pueden producir su litro de leche al precio que Rayito comande? Caramba, que las manden al matadero entonces. Qué falta de consideración.
No se puede tener contento a todo el mundo. El presupuesto es finito y las necesidades infinitas. Si el precio de la leche se pone en X cantidad sólo porque X político benevolente cree que es el precio justo, entonces los que viven de producir y comercializar la leche estarán descontentos.
Como bien dices, o el litro tendrá 3.50 de leche y el resto de agua, o alguien termina poniendo de su bolsa, porque nadie puede tener un negocio en el que las cosas se vendan a la mitad de lo que cuesta producirlas. No se hable ya de ganancias; serían pérdidas y pérdidas.
Tal vez piense en los malditos capitalistas como los de Lala y diga: son ricos, que dejen de ganar dinero. Esto es injustificable, pero AMLO además parece no saber que la industria lechera se provee de grandes y pequeños ganaderos. Habrá el campesino con tres vaquitas que le venda su leche a los de Carnation, por ejemplo. ¿Hay que pedirle que regale su leche, o que la venda a menos de lo que le cuesta -la comida de su vaca-, por ejemplo, para que el rey de la izquierda progresista pueda mantener su promesa del precio lechero? ¿No que por el bien de todos?
Y tienes razón. ¿Qué pasa si el padre de familia decide gastar su dinero en la caguama o en la cocota de dos litros, de 14 pesos?
Atinadísimo el comentario. Y con información muy útil para los neófitos, como yo.
El último párrafo del “post” contiene una de las observaciones más importantes que se pueden hacer sobre los subisidios en general, no sólo sobre el que se aplica a la leche: ¿Qué estoy subsidiando en realidad?
Alguna vez don Miguel Mancera, entonces director del Banco de México, tuvo la amabilidad de explicarme por qué él tenía serias dudas sobre la pertinencia de que existiese la llamada “banca de desarrollo” (Nafinsa, Bancomext, Financiera Rural - antes Banrural- , Banobras y demás), con el ejemplo del agricultor que necesita perforar un pozo en su propiedad; supongamos: 1. Que el agricultor dispone de $150 mil de capital propio, 2. Que perforar el pozo cuesta $300 mil, 3. Que un crédito de la banca comercial por los $150 mil que le hacen falta le sale más caro que un crédito “blando” (subsidiado) de la banca de desarrollo por los $300 mil que necesita en total para perforar el pozo y 4. Que hay una bonita camioneta “Lobo” casi nueva en venta por $200 mil a la que nuestro agricultor le ha echado el ojo. Con estos datos e incentivos, ¿qué hace el agricultor? Muy sencillo: Pide el crédito por 300 mil para perforar el pozo a la banca de desarrollo y pide los 50 mil que le hacen falta para comprar la camioneta prestados a la banca comercial o al usurero. ¿Qué esta subsidiando la banca de desarrollo: la perforación de un pozo o la compra de una camioneta Lobo para que el agricultor se vaya de paseo?
Es lo mismo que Ramón pregunta en este “post” - con toda razón- ¿estamos subsidiando la leche o la compra de tonos “chidos” para el celular o el tinte del cabello o la coca-cola?
Y también que maldita manía de ser consumidores de leche, somos el único mamífero que toma leche en la etapa adulta… Digo, un poco de lógica.
Yo creo que si ese baboso del peje dona parte de sus 50 mil pesitos que recibirá como sueldo de presidente pirata podría ayudar a repartir algo de leche, ¿No?
Como bien dice RMM, fue un post directo. Y duele. Por cierto, y por cierto. Saludos (te he linkeado)
Fin de discusion, deberia decir; pero donde esta la ganancia de denunciar el aumento?
No creo que perder el subsidio al refresco o a la camioneta les afecte a estos politicos profesionales, lo que estoy seguro que buscan es abonar al descontento contra los malosos de la derecha, para poder decir: nosotros los buenos de la izquierda vamos a rescatar al pueblo de estos abusivos alzaprecios.
Muchos vejetes como yo (cuarenta y tantos) nos acordamos de cuando el gobierno era manejado con criterios populistas, y los aumentos de TODOS los precios eran tan cotidianos que teniamos que planear las finanzas adivinando los siguientes aumentos. Es decir, no nos preguntabamos si iba a haber aumento de precios, sino a cuanto.
Recuerdo tambien que para explicar por que es que los productores reciben poco por su produccion y en cambio los precios de estos eran caros, se le echaba la culpa a los avariciosos intermediarios, porque no se debia hablar mal de las politicas publicas. Ahora si se puede, pues a darle!