~..para poder cortarlos.

 

Hoy regresé de Veracruz donde pasé un par de días en la ExpoForestal 2006. Efectivamente, mi maldad no tiene límites. No podía conformarme con vender plaguicidas y transgénicos, así que ahora estoy buscando formar parte de la malvada industria forestal, ayudar a esos malditos talamontes que por unos cuantos pesos cortan esos lindos árboles sin importarles que todos nos quedemos sin oxígeno para respirar. Malo que soy de verdad.

Si uno hace caso a los “defensores de la naturaleza” se enterará que “En México, la principal causa de deforestación es el cambio de uso de suelo para convertir los bosques en potreros o campos de cultivo. Esa práctica ha sido fomentada por todos los niveles de gobierno.” y que “Esta degradación conlleva la expulsión de las comunidades que por generaciones han realizado un uso no destructivo del bosque, al que consideran parte de su cosmovisión.”

¡Patrañas! Si bien es cierto que en los años setenta, existió la llamada Comisión Nacional de Desmontes que tenía por objeto que tierras “ociosas” se desmontaran para su uso agrícola o ganadero, también es cierto que las cosas han camibado mucho desde entonces. Hoy en día no existe, que yo sepa, ningún programa gubernamental para ese propósito, ni partidas presupuestales destinadas a ello. En cambio, y desde el año 2001, existe la CONAFOR que tiene por objeto desarrollar, favorecer e impulsar las actividades productivas, de conservación y restauración en materia forestal. Decir que el Gobierno promueve la deforestación es una vulgar mentira, propaganda antigubernamental.

Técnicos de la CONAFOR impartiendo capacitación Forestal

No han sido ni el gobierno, ni la industria forestal los que han provocado “la expulsión de las comunidades”. Son el agotamiento de los recursos, la sobrepoblación y la búsqueda de mejores condiciones de vida lo que ha propiciado que la gente emigre.

En mi experiencia, ha sido por ignorancia, falta de alternativas, pobreza y por sus “usos y costumbres” que muchas “comunidades” han destruido los bosques a su alrededor, ya sea para obtener leña, vender madera o abrir tierras al cultivo. Ese concepto de comunidades viviendo en armonía con la naturaleza es una fantasía. Si algo lograron los mayas en materia de recursos naturales fue agotarlos hasta un punto en que fue fue imposible sostener su civilización. Por eso de las ciudades mayas no había mas que ruinas cuando llegaron los conquistadores españoles a lo que hoy es el territorio de México.

El problema de la deforestación es grave, la tala clandestina existe y debe combatirse (aunque quienes la realicen sean miembros de “comunidades”). Si realmente deseamos que haya más bosques en México, debe crearse una política de parques nacionales efectiva y crearse las condiciones para que la industria forestal prospere, porque ellos saben mejor que nadie, que hay que protejer los árboles… para poder talarlos. Si la industria forestal crece, se plantaran más árboles y yo estaré feliz porque tendremos más bosques y porque mi empresa seguramente venderá mucho Nutriforest.

Tras la ExpoForestal me siento esperanzado de que algún día en México comprar un trozo de madera sea equivalente, como en otros países, a girar la instrucción de que se siembren más árboles.