Los automóviles no contaminan.
Posted on September 25th, 2006 in Uncategorized |
~Cómprate tu Hummer, no te preocupes si contamina, pues si lo hace tu gobierno se encargará de demandar a General Motors.

El gober precicioso de California
Me sorpendió la noticia de que el estado de California, a través de su fiscal general, demandará a los fabricantes de automóviles por los daños ocasionados por los gases que sus vehículos emiten.
Pero si ya lo había dejado en claro el músico y filósofo Tabasqueño Chico-ché:
“Taca taca que taca y taca la culpa no es de la estaca
Taca Taca que taca y taca si el sapo salta y se ensarta”
Que quede claro, yo estoy a favor de vehículos más eficientes y menos contaminantes, estoy a favor de mejores combustibles y a favor de nuevas fuentes de energía para impulsar a los automóviles. Con lo que no puedo estar de acuerdo es con que un gobierno, sin importar la nobleza dee sus intenciones, demande al fabricante de un producto cuya venta es legal y cumple con la normatividad vigente por los efectos cuyo uso o abuso han ocasionado en el pasado y pudieran ocasionar en el futuro.
Este tipo de demandas, creo yo, envían un mensaje terriblemente equivocado a los ciudadanos: hagan lo que gusten al fin y al cabo ustedes no serán responsables nunca de de nada de lo que hagan. Si algo de lo que ustedes hagan resulta nocivo para el ambiente o su salud, el gobierno buscará la forma de hecharle la culpa a alguien más. Como gobierno estamos obligados a liberarlos de cualqier sentido de culpa o de responsablidad. Cómprate tu Hummer, no te preocupes si contamina, pues si lo hace tu gobierno se encargará de demandar a General Motors.
Hay treinta millones de automóviles registrados en California. ¿Ninguno de los dueños o conductores de esos vehículos es responsable de la contaminación que estos vehículos producen? Supongo que es más fácil para un gobierno demandar a un fabricante de automóviles que aprobar leyes que regulen o impongan límites a el uso que los propietarios de automóviles hacen de sus vehículos, o al tipo de vehículos que pueden ser vendidos. Después de todo, no creo que haya muchos políticos dispuestos a exigirle a los electores que vayan caminando hasta las urnas el día de las elecciones.

Para los que lo tienen, tan, pero tan, pero tan pequeño que un Hummer no basta: CXT
Las pistolas no matan personas, las personas matan personas. Los automóviles no contaminan, los automovilistas sí.
9 Responses
¿por que no debe el gobierno de California (o cualquier otro gobierno) demandar al fabricante de vehiculos contaminantes? ¿Cuales son los mecanismos mas eficaces y eficientes para lograr disminuir la contaminación ambiental?
En este tipo de asuntos, creo que hay que examinar los costos y los beneficios de cada acción de politica publica. No es posible plantear las soluciones como si fueran un problema moral con una respuesta blanca/negra. Incluso en terminos morales no hay soluciones de todo o nada.
Creo que una demanda del gobierno de California a las empresas automotrices por fabricar automoviles contaminantes es una medida que puede ser eficaz para lograr el objetivo de que los vehiculos sean mas eficientes y contaminen menos.
Es mas, creo que en general es preferible que el derecho se vaya construyendo mediante decisiones judiciales y no mediante decisiones legislativas o administrativas.
El sistema legal de Inglaterra y de Estados Unidos se ha desarrollado precisamente por las decisiones de los jueces mas que por las decisiones del gobierno o del legislativo.
El llamado “derecho judicial” ha demostrado ser mejor que el “derecho legislativo y/o administrativo” en cuanto que permite ajustar las normas (sentencias que forman jurisprudencia) a la realidad concreta.
Me parece que antes de multar se debería reformar la ley para que no se le permita a las compañías de automóviles construir ese tipo de vehículos en primer lugar.
O que haya un consumo máximo de gasolina por habitante semanal, y si quieres volártelo en un par de kilómetros en tu Hummer, o bien, en 200 km arriba de tu Toyota, pues es tu problema.
Y el problema de los penes-pequeños y SUV monstruosas no es sólo del gobierno de Estados Unidos (la diferencia es que allá sí están preocupados y buscan hacer algo al respecto). Aquí en Tampico, el pequeño Tampico, puedes andar cualquier día y encontrarte con, al menos, unos tres o cuatro Hummers (y no el mismo, que conste). Y también Excursions, Megasuburbans y demás camionetas gigantescas chupa-gasolina. Y a sus dueños, aparcados esperando a los hijos salir del colegio, con el A/C y el motor encendidos.
buen punto, buen punto,
No te imaginas el gusto que me da que hayas leído mi post y dejado tu comentario que me da la oportunidad de disentir.
Pienso el gobierno de California no debe demandar a los fabricantes de autos porque porque no creo que sean ellos los responsables (o al menos los únicos responsables) y porque la medida no ayudará resolver el problema.
Vamos a suponer que la demanda prospera y gana el estado de California y un Juez le impone un pago de miles de millones de dólares a la industria automotriz. ¿Qué se habrá conseguido aparte de dañar la economía de un sector que de por sí ya está en crisis? ¿Bajaran por ello las emisiones? ¿Aumentará la oferta de vehículos de bajas emisiones o solamente se transferirá el costo del pago de la demanda a los consumidores? ¿Arnold dejará de usar su Hummer e ira al trabajo en bicicleta?
Preguntas cuáles son los mecanismos más eficaces para disminuir la contaminación ambiental. Sin ser un experto te puedo asegurar que demandar a los fabricantes de autos no es uno de ellos.
Existen muchas medidas que pueden adoptarse para enfrentar seriamente el problema, lamentablemente la mayoría de ellas podrían resultar impopulares entre los automovilistas y fabricantes al imponer restricciones al uso y características de los vehículos. Como las empresas no votan y los empleos que genera la industria automotriz están en Michigan y no en California, resulta políticamente rentable demandar a los fabricantes. La demanda busca aceptación política, no solucionar un problema técnico.
Si se quiere que los vehículos contaminen menos hay que aprobar leyes que desalienten el uso irracional del automóvil y la compra (y por ende la producción) de vehículos irracionales. Si una vez aprobadas estas leyes un fabricante las incumple debe ser penalizado por ello, pero castigarlos de forma retroactiva es un abuso.
Finalmente, no puedo estar en mayor desacuerdo en tu apreciación de que el “derecho judicial” es mejor que el “derecho legislativo”.
Yo creo en la división de poderes. Creo que al legislativo le toca aprobar las leyes y al poder judicial impartir justicia en base a dichas leyes. La idea de que se pueda “ajustar” la norma me parece terrible. Si a los jueces se les da el poder de “ajustar” la ley conforme a sus propios criterios se disminuiría la seguridad jurídica de los ciudadanos.
¿Cómo, cuándo y de qué manera ha demostrado ser mejor el “derecho judicial” al “derecho legislativo”? Lejos de eso lo que yo he visto en Estados Unidos es un debate muy serio en torno a la actuación de algunos jueces, que a ojos de muchos se han exedido en sus atribuciones, por ejemplo al imponer penas sumamente laxas a violadores de menores cuando en sus estados la ley no establece condenas mínimas obligatorias. Posiblemente les preocupaba “la realidad concreta” del violador y se olvidaron por completo de la de la víctima.
Yo pienso que la jurisprudencia debería ser la excepción y no la regla.
El punto fundamental es que la otra cara de la moneda “libertad personal” dice “responsabilidad personal”. Si el gobierno de California - que es uno de los más entrometidos e intervencionistas de los gobiernos de los estados de la Unión Americana- quiere desalentar la compra de esos vehículos, es muy sencillo: Que grave con ¡otro! impuesto local (de la larga cadena de impuestos locales que ya existen en ese estado) la compra de esos autos. (Problema: Voy y me compro la SUV fuera de California). California se caracteriza por su buen clima, su sol, sus altísimos impuestos y la tendencia de sus gobernantes y de la legislatura local a meterse en todo, desde prohibir la libre contratación en la industria del entretenimiento para proteger a los poderosos sindicatos hasta gravámenes inmobiliarios exorbitantes, y están logrando lo que parecía imposible: Que si a uno le proponen establecerse en California y hace cuentas diga: ¡No, gracias!, Texas o Missouri o Illinois no es tan bonito, pero ahí no tengo la mano del gobierno local todo el día metida en mi bolsillo. Por eso, cada día es más mayor la migración de familias de California hacia otros estados más baratos y más competitivos. Otra muestra de cómo, por lo general, cuando el gobierno mete su peluda mano…,¡mete la pata!
(Gracias Ramón por mencionar tan elogiosamente mis artículos contra el precio único o fijo en los libros en el sitio de Paco Calderón)
Saludos
Ricardo Medina Macías, Ricardo,
Los impuestos son una medida posible, pero también existen otros mecanismos para desalentar el uso de vehículos de altas emisiones y el uso irracional de los vehículos.
Por ejemplo dando ventajas a los vehículos de bajas emisiones, como podrían ser descuentos en autopistas, espacios preferenciales de estacionamiento en centros comerciales y estacionamientos públicos. Impedir la entrada a las vías rápidas a vehículos con un solo pasajero, etc.
También se puede emprender una campaña educativa o de “estigmatización” si se le quiere ver de esa forma. Hacer que sea socialmente mal visto utilizar vehículos altamente contaminantes.
¿Tratarlos como fumadores?
Insisto en las ventajas del llamado “derecho judicial” frente al “derecho legislativo o administrativo.”
Sin duda los impuestos que algunos llaman “ecologicos” son un mecanismo que funciona, ya que afectan el bolsillo de los consumidores. Sin embargo, el aumento de uno o dos o tres dolares por galon no parece ser suficiente para desincentivar esos vehiculos que tragan gasolina como desesperados. La demanda a las empresas fabricantes de automoviles hace lo mismo, incrementa el costo de los vehiculos y por lo tanto tenderia a disminuir su consumo. Sin embargo tampoco parece ser suficientemente grande el incremento como para desincentivar su uso masivo.
Asi, en este tema parece necesario usar varios instrumentos simultaneamente, impuestos “ecologicos” o “al pecado,” campañas de educacion que solo son eficaces en el largo plazo y aunadas a incentivos monetarios, demandas judiciales usando el “Tort Law” para afectar a las empresas, reglamentacion gubernamental que desincentiven el uso de estos “tragones de energia,” es decir hacer mas costoso el desperdicio de los energeticos.
Saludos a Ramon y a Ricardo
en relacion al debate sobre el “derecho judicial” frente al “derecho legislativo,” hay que distinguir entre lo que es la Ley y lo que es la Legislacion.
Hayek hace una clara distincion en este sentido. La Ley o el Derecho se basa en unos cuantos principios bien sencillos como “pacta sunt servanda,” es decir los contratos deben cumplirse o bien el principio de responsabilidad (Tort) en el que quien causa un daño debe pagar por el. Aplicar y desarrollar el Derecho es responsabilidad de los jueces.
La legislacion por otra parte la crea el Legislador, pero no puede ni debe afectar los derechos de los individuos, aun cuando se afirme que es para promover el interes general. La legislacion puede ser aplicada por el gobierno o bien por los jueces.
Actualmente se tiende a confundir Derecho con Legislacion, por lo que se cae en la perversion de autorizar al legislador a crear una enorme cantidad de normas que en muchas ocasiones violan el Derecho y los derechos de los individuos, violentando asi el “estado de derecho” o “rule of law” y confundiendo este con el llamado “estado de legalidad” que es cosa muy diferente.
El llamado “derecho judicial” no es otra cosa que las numerosas decisiones de los jueces que intentan adecuar esos principios generales del derecho y la equidad o la justicia a los casos concretos que se les presentan, logrando con el tiempo que se vaya construyendo un cuerpo legal que sirve de base a decisiones judiciales posteriores.
Los sistemas juridicos de Inglaterra y los Estados Unidos estan basados en esta concepcion, como tambien fue el sistema juridico de Roma hasta el momento de las grandes codificaciones a partir del siglo IV de nuestra era. Sin duda no hay un sistema puro de derecho judicial o de derecho legislativo. En el mundo moderno, el crecimiento de los estados nacionales burocraticos en en siglo XIX fue la razon de la aparicion del positivismo juridico que tanto daño ha hecho a los derechos de los individuos.
Una referencia al libro de Hayek,que mencione antes
In Chapter 4, “The Changing Concept of Law” Hayek differentiates between law and legislation as methods of governing human conduct. Legislation is codified rules of conduct that are invented by men, while laws have existed throughout the course of human history, before they could be articulated or expressly written. According to the author, comparative studies of behavior show that in various animal societies certain behavioral norms existed without legislation, as different species developed their own versions of hierarchy and property rights to limit violence and disputes between members. By the time of the early civilizations, “legislators” sought to introduce individual will into law. Ancient Greece was known to do this, as “the first persistent efforts to draw a clear distinction between the law and the particular will of the ruler” began. This lasted into the medieval age, as England established the modern concept of liberty with its “entrenched tradition of common law” that limited the powers of the king and Parliament. This system, Hayek argues, developed out of the common law, not from the separation of powers theory espoused by Montiesqueu, but because courts ruling on legal matters were bound to an authority separate from government entirely. Thus, the separation that existed was not between the legislature, the executive and the judiciary, it was the court’s ability to detach itself from the will of the individuals involved and interpret the matter based on established custom. At this point in the book, Hayek analyzes the differences between precedent and custom as ways of determining legality. The role of a judge is not to dictate how individuals “ought to have acted” but instead to determine if the actions taken conformed to “recognized rules.” In order for this to be accomplished, the desires of any ruler or state are not of any concern. The ruling is only impartial when the decision is not guided by “any knowledge of what the whole of society requires at the particular moment, but solely what is demanded by general principles on which the going order of society is based.”
The fifth chapter, “Nomos: The Law of Liberty” details how the functions of judges and organizational leaders should differ, due to the differences between society and the smaller organizations that it is comprised of. A judge should aspire to ascertain the facts of a case and make a decision as to whether or not a law, which is derived from the spontaneous order of society, has been broken. An organizational leader dictates what the order is within his or her domain and when one of those rules is broken, order within the organization has been violated. The law interpreted by the judge sets standards for human behavior and “will consist of rules regulating the conduct of persons towards others, applicable to an unknown number of future instances and containing prohibitions delimiting the boundary of the protected domain of each person.” Any attempt by the judge to impose laws of his or her own making is strictly prohibited. The rule of law is effective only when it is made up of “mutually modifying” laws that can be universally applied, not used to further the interests of one actor or another in a specific instance.
Hayek continues this discussion in Chapter 6, entitled “Thesis: The Law of Legislation.” The necessity for order in modern society led to the formation of a legislature whose function is to regulate conduct along the standards articulated by Hayek in earlier chapters. Even the most authoritarian rulers, such as divine right monarchs, had to set rules based on the perceptions of the limits of the leader’s authority. The author argues that even the most absolute leader had limits to his authority which required “special measures” to override. The early legislatures that developed during that period were involved with “governmental matters rather than with giving law in the narrow sense.”
Law, in the modern sense, has two meanings. The nomos aspect of law, or the norms established by the evolution of culture and institutions is different from the thesis aspect, which is the statute of law passed by a legislature.
buen punto, Creo que la demanda tendría el defecto de aumentar el precio de TODOS los automóviles, incluidos los de bajas emisiones.
Además desviaría recursos de la industría automotríz recursos que podrían ser destinados por ejemplo al desarrollo de vehículos mas eficinentes.
Insisto, no contribuye a aliviar o resolver el problema, sino a ganar simpatías políticas.
En cuanto a Hayek, ¿qué te puedo decir? Me resulta prácticamente imposible estar en desacuerdo con lo que el dice.