Little Richard
El exgobernador y sendador Ricardo Monreal anda inquieto. Al no ser capaz de ganar el puesto de coordinador de la fracción parlamentaria de su partido, ha tenido que recurrir a la polítiquería barata (a la Fernández Noroña) para atraer la luz de los reflectores hacia sí.
Un día le entrega al secretario de economía un kilo de tortillas de $9.50 y exige su renuncia. Al dia siguiente acusa que extraditar a los Estados Unidos a jefes del narcotráfico vulnera nuestra soberanía.
Es evidente que el senador no va el domingo al super a hacer su mandado como lo hago yo. De lo contrario sabría que ahí se consigue la tortilla a menos de 6 pesos.
También queda claro que para él, la soberanía se demuestra manteniendo en el país a la peor escoria criminal a pesar de los costos y riesgos que ello implica.
Si lo que quiere es llamar la atención, mejor que inicie su declaraciones o entrevistas gritando:
"Wop-bop-a-loo-mop-a-whop-bam-boom!"










En sus primeros años como gobernador de Zacatecas un periódico local publicó que el señor gobernador Monreal se había realizado una costosa liposucción (la "pancita" puede deberse a comer muchas tortillas o a tragar los más asquerosos batracios con tal de conservar el puesto) en una clínica, si mal no recuerdo, de Jerez...por supuesto, con cargo al erario. El señor Monreal, entonces, se mostró indignado por lo que llamó vil calumnia y ataque ruin de sus enemigos políticos, clamó al cielo por ser víctima de tanta mentira que ensuciaba su imagen de político moderno, progresista, despreocupado de asuntos tan banales como el tamaño del abdomen...Para su desgracia, al día siguiente el periódico publicó copias de todos los recibos (honorarios del cirujano, del anestesista, costo del quirófano), con fecha, sellos, firmas y demás que demostraban fehacientemente que Monreal sí se había sometido a la lipossucción (de esas épocas es, por cierto, la ocurrencia de los señores de Davos de candidatearlo como uno más de los "lideres globales" del futuro, ¡ja!, ¡ja!, para que alguien les crea sus pronósticos)...
El numerito que hizo con las tortillas en la cámara de senadores también lo pinta como un mentiroso con gran aplomo. Cuenta hoy Germán Dehesa en "Reforma" la verdadera historia del asunto, aquí copio el párrafo pertinente (ya que de nada sirve poner el vínculo a "Reforma" porque requiere suscripción):
"¡Qué cosas!. Ricardo Monreal, paladín de la democracia, figura señera de la izquierda mexicana, líder moral de los que no han transigido, está en tribuna y en ella blande, enarbola y ondea uno de los más sagrados símbolos patrios: un paquete de tortillas. Con fuerte dosis de valor civil y sin importarle su seguridad personal, denuncia el fracaso del plan estabilizador del precio de la masa y la tortilla patrocinado por Felipe Calderón. Nadie lo ha respetado, sigue la escalada de precios, los trabajadores y en particular sus durables líderes preparan la megamarcha y exigen el salario de emergencia. Aquí tenemos una muestra más de la incapacidad de la derecha; aquí, en la tortillería de aquí cerquita para mayor escarnio de todos, aquí compré un kilo de tortillas y me cobraron, compañeros, ¡$9.50!; el cúmulo de mentiras se derrumba... Mientras Monreal hace con la palabra una exquisita filigrana zacatecana, un reportero malora abandona San Lázaro y va a la susodicha tortillería, pide un kilo de tortillas y se lo venden a $8.50. Fin de la escena. Entiendo que este hecho en sí es un asunto menor, pero es también una metáfora correcta de la condición moral de Monreal. Nunca le vayan a comprar un coche usado a este celacanto venenoso."
Hasta aquí Germán Dehesa.
Pero estas mentiras son menores, pecadillos, respecto de otros asuntos - que, conjeturo, muy pronto saldrán a la luz pública- en los que Monreal ha mentido con un aplomo envidiable... Todo se sabrá a su tiempo...y eso debe tener nervioso a este personaje tan poco recomendable.
(Comment this)
Efectivamente tu tocallo (cuánto lo siento) miente con aplomo y eso es vergonzoso. Como vergonzoso resulta también que en el gobierno de Calderón no haya voceros con suficiente talento como para argumentar exitosamente con el senador ante la opinión pública y mostrarlo como lo que es: un charlatán.
(Comment this)