Es tiempo de opinar.
~ No es tiempo de callar, porque si lo fuera, también sería el momento de huir.

"De todas formas, espero por el bien común que jamás se calle. Aunque estemos en diferentes barricadas ideológicas, o precisamente porque somos adversarios necesito que usted sea libre de expresarse con la misma libertad que reclamo para mí." - Gatopardo
No voy a callarme. Me han insultado y descalificado pero nunca me han amenazado, y aunque lo hubieran hecho seguiría opinando, pues se que existen grandes distancias entre la amenaza, la amenaza creíble, y la amenaza que se puede cumplir.
No soy descendiente de cobardes. De joven, a mi abuelo lo emboscaron mientras cruzaba un río, le dispararon por la espalda y a punto estuvo de perder la vida a causa de la herida que le causó una bala que logro alcanzarlo. A pesar de ello jamás caminó con temor las calles de su pueblo ni portó un arma para hacerlo. El era un hombre alegre, justo y correcto, un hombre que supo ganarse el cariño de muchos, la admiración de otros tantos y el respeto de todos. El era la clase de hombre que yo aspiro llegar a ser algún día. No traicionaré su memoria convirtiéndome en un cobarde. Defenderé a mi familia, a mi persona y a mi libertad.
Las personas estamos mucho más cerca unas de otras y tenemos muchas más cosas en común de lo que los políticos quieren hacernos creer. Por eso es momento de opinar, es urgente que todos opinemos. Cada opinión que he dejado en este blog es testimonio de mis preferencias y aversiones, de mis dudas y convicciones, de mis logros y de mis anhelos... de mi existencia.
Disiento, luego existo.
Gracias a los amigos de siempre y a los nuevos amigos que me mostraron su apoyo. Gatopardo: Te doy la bienvenida a mi lista de sitios recomendados.









Un abrazo, amigo (Comment this)
Felicitaciones por su trabajo. Un gusto encontrarme con este blog. (Comment this)
Mi abuelito paterno cuido las propiedades de sus patrones durante la revolucion, arriesgo la vida para procurarles dinero mientras se escondian, y estuvo en el peloton de fusilamiento. Se escapo por una distraccion y vivio hasta cumplir 90.
Mi abuelito materno escondia, transportaba y suplia de comida, ropa y El Sacramento a monjas y sacerdotes perseguidos en La Cristiada. Llego hasta a entrar varias veces de madrugada a un convento vuelto cuartel para despegar un mural de azulejo muy valioso, que al venderse proveyo a las monjas expulsadas de recursos para mantenerse ocultas hasta el fin de la persecucion. El murio joven, una apendicitis se complico en peritonitis y para cuando su hermano medico lo pudo ver ya era tarde.
Pero el nieto todavia no se atreve a la hazaNa de decir lo que cree que es correcto, y solo se atreve a decirle a Don Ramon Mier: Usted es Gente Grande! Usted dice y publica lo que yo no me atrevo a pensar. (Comment this)