Dove, la belleza y mi hija.
Me he convertido en un sentimental. Ahora algunos anuncios tienen la capacidad de conmoverme hasta las lágrimas. Supongo que al final del día, el objeto del siguiente spot y de toda la "campaña por la belleza real" de Dove es la de diferenciarse de sus competidores de la industria de cosméticos. Sin embargo, a mi me ha tocado el corazón.
Tengo una hija de 3 años, yo la encuentro hermosa y seguramente la seguire viendo hermosa hasta el último día de mi vida. Si hoy le preguntan a Frida ¿quien es la más bonita? te dirá sin dudarlo que ella.
Lamentablemente no necesariamente será así toda su vida. A pesar de los esfuerzos que como padres hagamos Liliana y yo por fortalecer su autoestima, exisite la posibilidad de que ella desarrolle inseguridades y de que llegue a dudar en el futuro de lo que hoy se siente segura: de su belleza.

Frida Sofía, mi hermosa hija.
Mi hija crecerá en un mundo en donde la belleza física está sobrevaluda. La guerra por lucir más bella se intensifica día con día y cobra víctimas a una edad cada vez más temprana. Las armas tradicionales de esta guerra: la genética, dieta y maquillaje ya no son las únicas que se utlizan y al arecenal se agregan ahora armas no convencionales: quirúrgicas, químicas y digitales (cirugías, botox y photoshop).
Diez horas de trabajo para un instante de falsa belleza
La campaña de esta empresa subsidiara de Unilever, puede ser un llamado al armisticio en la guerra de la belleza. Ojalá y su campaña sea exitosa, y que vendan muchos jabones y cremas, se lo merecen por hacer anuncios así de buenos.









Frida estará expuesta a todo lo que ofrece nuestro mundo y en cuanto a eso no puedo hacer nada, sino amarla mucho y aceptarla como es. Pero sé que no tendrá jamás mi infancia, y sé también que yo me esfuerzo concientemente, cada día, en no repetir las palabras, las acciones, las situaciones llenas de dolor que me hicieron ser como soy ahora. Frida no tendrá eso, es lo único que le puedo prometer. De eso no habrá que preocuparse. (Comment this)
Y esa reconciliacion con uno mismo, que nunca es facil, lleva tambien a una reconciliacion -- tampoco facil -- con los padres y los hermanos y los tios y las monjas o los curas y toda la gente con la que uno crecio y compartio esos años formativos. A ese proceso de reconocimiento de nuestra vida y reconciliacion con nosotros mismos y nuestra gente es lo que yo le llamo ir "madurando."
Lastima que la madurez no se da nunca cuando uno es todavia joven -- seria una contradiccion -- y que los padres no podamos evitar para nuestros hijos los sufrimientos que vivir implica. Uno hace lo posible por los otros, pero al final de cuentas cada persona es responsable de su propia vida y de lo que logra hacer con ella.
Creo que la generacion de padres como ustedes estan mas concientes que los padres de generaciones anteriores, pero el espiritu es el mismo, darles a los hijos lo mejor que uno pueda y el resultado probablemente sera el mismo, dolor y frustracion, enojo y distanciamiento, reconocimiento y reconciliacion. El mundo es muy viejo y ustedes son el penultimo -- o yo, ya el antepenultimo -- eslabon de una cadena de triunfadores en una dura competencia que nunca acaba. Felicidades por tus triunfos. (Comment this)
Yo no puedo hablar por Lili, pero puedo hablar por mí. Yo he tenido y tuve la suerte de que mi papá, mi mamá, mi hermana, mis abuelos tías y tíos no hicieron más que cosas buenas por mí.
Los problemas que tuve como adolecente poco o nada tuvieron que ver con ellos. Por el contrario, fue en mis padres en quienes encontre guía, fortaleza y consuelo para enfrentar los desafíos de esa edad. Fuí muy afortunado y estoy conciente de ello. Quizás por ello mi autoestima suele girar cheques que mi intelecto no respalda.
Pero al mismo tiempo pude y puedo darme cuenta de las cosas terribles que los padres pueden hacer a sus hijos y viceversa. Los malos padres también llegan a viejos y a veces los hijos son capaces de perdonarlos e incluso hasta de entenderlos. Otras veces no.
Yo no creo que todos los ancianos abandonados por sus familias sean necesariamente padres de hijos mal agradecidos. Estoy seguro que entre ellos se encuentran también malos padres, incapaces de ganarse o merecer el cariño, o por lo menos el agradecimiento de sus hijos.
La agonía de mi abuelo Modesto fue larga y dolorosa. El cuidarlo hacia el final de su vida era una labor ardua y desgastante. Sin embargo, no faltaron hijas, hijos, o nietos dispuestos a atenderle, cuidarlo, a hacerle compañía, o incluso a tolerarlo cuando se ponía difícil.
Pero el fue un hombre inteligente, cariñoso, simpático, justo y generoso que supo ganarse el afecto de propios y extraños. Por eso no le faltó compañía, por eso lo acompañó hasta su última morada una pequeña multitud.
En cambio otros viejos mueren solos, sin un familiar o un amigo que llore su muerte y tal vez, por lo menos algunos de ellos merecen que así sea.
A veces la madurez consiste en poder distinguir las culpas propias de las ajenas y en saber condenar sin remordimientos a quienes nos hicieron daño. (Comment this)
Felicidades también para tí. Me alegra saber que la belleza, la inteligencia y la autoestima femenina abundan.
También me alegra tener la oportunidad de constatar la forma en que las mujeres se han logrado abrir paso en este mundo mayoritariamente machista.
Algunos hombres se sienten amenazados por el creciente poder e influencia que han ganado las mujeres. Yo no, pues estoy seguro de que mientras haya frascos que abrir, insectos que matar, boilers que encender y mapas que leer, habrá un lugar para nosotros en sus vidas. (Comment this)