~Siempre y cuando estemos hablando de un monopolio que existe gracias a la protección, favor o intervención del gobierno.
No recuerdo a quién le oí esa frase por primera vez. Efectivamente, el monopolio es lo peor, hasta que tienes uno. Siempre y cuando estemos hablando de un monopolio que existe gracias a la protección, favor o intervención del gobierno. Porque de otro modo, debe ser y por favor perdonen la expresión una verdadera chinga.
Porque en un sistema capitalista, para lograr y más aún, para mantener un monopolio hay que superar a todos los competidores posibles, presentes y futuros TODO EL TIEMPO. Cosa que bajo ese sistema no es nada fácil, porque para lograrlo hay que mantener la preferencia de los consumidores ya sea vendiendo lo mismo más barato o algo mejor al mismo precio.
Porque quien tiene un monopolio en el capitalismo no puede aumentar sus precios sin que ello signifique una oportunidad para que un competidor irrumpa en el mercado con el mismo producto a un menor precio. Tampoco podría darse el lujo de que un competidor ofrezca un producto mejor al mismo precio.
La empresa monopólica en el capitalismo está obligada a innovar y mejorar sus productos a una velocidad superior a la de sus posibles competidores y a ser eficiente en extremo. Dicho de otro modo, para el monopolista en un sistema capitalista no hay descanso.
En un sistema capitalista una empresa logra un monopolio cuando logra ofrecer a sus clientes la mayor variedad, los mejores y mas novedosos productos a un precio siempre igual o menor que sus competidores ¡PERMANENTEMENTE! Por eso casi no existen monopolios en el capitalismo, y si los hay normalmente no llegan a durar demasiado tiempo.
En cambio si el monopolio tiene su origen, por ejemplo a que una empresa consigue que se pase una ley que impida a los potenciales competidores participar en su sector bajo cualquier pretexto, la cosa cambia: ¡A gozar Papá!
El dinero llegará a raudales, los márgenes pueden ser tan alto como el mercado soporte y al cliente lo podemos poner a hacer fila para recibir productos malos, pero caros.
Adivinen donde hay más monopolios ¿en las economías libres o en las que existe una alta intervención estatal?
Entiendo que la nueva ley de valores ha sido recibida positivamente por la mayoría de los participantes del sector y al ver quiénes se han opuesto a ella aumenta mi confianza en la misma.
Quienes utlizan su posición como accionistas mayoritarios para realizar maniobras que afectando el valor de de los accionistas minoritarios de una empresa les permitan obtener beneficios personales a través de su participación en otra deben ser sancionados por la ley. No hacerlo sería anticapitalista. (Comment this)