Salvado por al Biotecnología

A pesar de la mala fama que a últimas fechas le han creado los grupos “ecologistas”, todos tenemos mucho que agradecer a la biotecnología y mucho que perder si permitimos que se obstruya su desarrollo a causa de prejuicios o ignorancia.
Según el Convenio sobre Diversidad Biológica de 1999, se podría definir como Biotecnología a "toda aplicación tecnológica que utilice sistemas biológicos y organismos vivos o sus derivados para la creación o modificación de productos o procesos para usos específicos.”
Ateniéndonos a esta definición puede decirse que el ser humano ha venido utilizando la biotecnología siglos antes de que se inventara dicho término. Existe evidencia de que 6000 años antes de cristo ya se utilizaban levaduras para producir bebidas alcohólicas, y eso es ni más ni menos que biotecnología. ¡Salud!
Nuestra vida cotidiana está rodeada por productos biotecnológicos. Algunos nos los comemos o bebemos como el vino y el queso, otros los vestimos como es el caso de las prendas de seda y otros pueden, como la insulina, prolongar la vida o incluso salvárnosla, como los antibióticos y las vacunas.
Yo estoy vivo gracias a la biotecnología. Cuando tenía 15 años sufrí el piquete de un alacrán en la mejilla izquierda y resulte altamente susceptible al veneno. Afortunadamente para mí y para miles de personas que cada año sufren la picadura de estos bichos en México y al rededor del mundo, dos compatriotas, Isauro Venzor Fuedesi de Chihuahua y Carlos León de la Peña de Durango desarrollaron entre 1925 y 1926 el suero antialacránico.
El suero antialacránico es un producto biotecnológico. Se produce extrayendo el veneno del escorpión, para luego inyectárselo a cabras o caballos para que en ellos se produzcan anticuerpos. Luego, se extrae sangre de los animales y se separan los anticuerpos que son filtrados y embotellados, para podérselos inyectar a quien haya sido picado por uno de los animalitos que olvidó amarrar San Jorge Bendito.
Debo pues mi vida a mis padres y a los doctores Isauro Venzor Fuedesi y Carlos León de la Peña. No hay para ellos, que yo sepa, monumento alguno, pero si hay un par de calles con su nombre en Durango, tierra natal de la madre de mis hijos y donde puedes adquirir un llavero, cenicero o reloj decorados con alacranes convenientemente plastificados.









Por cierto, conoces a alguno de "esos" ambientalistas que se oponen a la biotecnología y a sus productos, pero que sean diabéticos y se inyecten insulina, que es producida por un microorganismo transgénico, o bien que le guste el queso, el pan y el vino???? pues creo que habrá que recordársela, .... la aplicación de la biotecnología para obtenerlos jejeje!!! :)
Hasta pronto
Noy (Comment this)
Los mejores alacranes están en un llavero de bastante mal gusto. Marido, que le vaya bien en Veracrú y vuelva pronto. (Comment this)